martes, 18 de marzo de 2008

EL TIEMPO DEL DEBATE...PARA ALGUNOS, ¿YA PASÓ", por MARIO JARAZ

EL TIEMPO DEL DEBATE… PARA ALGUNOS, ¿YA PASO?

Ing. Mario Jaraz


Para poder crecer intelectualmente no basta con cultivarse individualmente. Es preciso saber que piensan los demás, que dicen, que opinan, comparar, confrontar, debatir.

Es apasionante debatir, intercambiar ideas, discutir. Es la única manera de enriquecernos.

Saber lo que los otros piensan nos permite ir entendiendo nuestro propio camino.
Lastima que nos obligaron a no debatir.

El país se perdió y se sigue perdiendo, a causa de un perverso autoritarismo, un precioso tiempo por haberse privado y seguir privándose de este instrumento que sintetiza la creación de lo diferente.

El sueño del pensamiento único, la idea intocable, la voz exclusiva de los iluminados de turno, han causado un daño demasiado importante como para no tratar de rescatar urgentemente este mecanismo tan valioso para el diseño de las mejores soluciones.

Los radicales, históricamente adeptos a esta cuestión del debate, también asumimos una parte de culpa porque no tuvimos la suficiente convicción para insistir y provocarlo.

Lo malo, dentro del radicalismo, es que muchos nos dimos cuenta y estamos tratando y luchando por cambiar, mientras otros solo declaman su adhesión, pero en lo práctico luchan por no cambiar.

Es una tarea difícil. Los que peleamos por no cambiar, por luchar para que sigan vigentes y adelante nuestros pensamientos, principios e ideales, por hacer de la gente protagonistas con fuerte voz y no meros espectadores o simplemente receptores silenciosos, estamos debilitados y hasta te diría que a la sociedad les cuesta comprendernos, mientras que los que pelean por cambiar nuestra esencia, por deformarla, por entenderla simplemente como una cuestión a la que se acude cuando conviene y cuando no se la guarda en el archivo, en este momento particular, tienen el apoyo del poder.

Este apoyo los ha enceguecido y no entienden que están siendo participes de la construcción de un modelo de sociedad que en nada se parece a la que propone nuestra manera de pensar.

No somos fundamentalistas, y podemos decir que, debido a la dinámica de cambios de este mundo fuertemente comunicado, hemos aprendido a entender los movimientos que se producen dentro de las sociedades como producto de la aparición de ideas y conceptos diferentes.

Pero esa misma dinámica, esa aparición constante y permanente de novedades en lo ideológico y en la interpretación de la sociedad y sus cosas, debe motivarnos a superarnos, a saber, a leer a conocer y a no despreciar sin entender. No hay que temer a los cambios si a los traslados producto de otras motivaciones que nada tienen de espiritual y si tal vez, mucho de material.

El conocer más no implica necesariamente una provocación al cambio. Por el contrario, quizás represente una consolidación del propio ideario y la consolidación del sentido de pertenencia.
Esta situación plantea como consecuencia el fortalecimiento de una identidad.

Mucha gente cuestiona y hasta pone en duda la fortaleza del ideario radical y su vigencia en un presente tan conmovido por un resquebrajamiento muy pronunciado en la sociedad mundial que al ser sitiada por un perverso materialismo instala como hipótesis de sobrevivencia para una gran mayoría de los seres humanos el desafío de la llegada al día siguiente.

En el radicalismo tuvimos la osadía de sentarnos a discutir nuestra propia ideología, la validez de nuestros principios de nuestra estructura, y especialmente como diseñábamos una posibilidad de participar acorde a las nuevas exigencias.
Tuvimos éxito. Durante tres días trabajamos con gran ahínco y dedicación y produjimos un rico material que nos ubicaba ante la nueva realidad.
Esto fue en el mes de octubre de 2004.-

Tenemos la ideología actualizada, que al estudiarla hoy nos indica su actualidad.
Pero no pudimos prever lo que en el corto plazo sucedería.

La presencia de un gobierno que accedió al poder no por haber ganado las elecciones sino por deserción de otro candidato de su mismo signo político, que al sentirse débil en su inicio, hizo de la construcción de poder su gran objetivo. La coyuntura internacional y algunas acertadas medidas económicas, contribuyeron grandemente a la fortificación de su accionar y encontró aparte de los propios, en hombres de otros partidos políticos aliados de esta construcción.

Es una historia conocida que la única duda que plantea, es si fueron cooptados o simplemente decidieron adherir porque se sintieron subyugados por el pensamiento que surgía del poder ejecutivo.

Desde el interior del partido, la Unión Cívica Radical se instrumentaron todas las medidas posibles para entablar un diálogo, un debate, que nos permitiera conocer si podríamos continuar juntos, pero siempre encontramos la misma intransigencia.

La única salida que admitían para conciliar, a partir del mensaje de que era la única salida para la Unión Cívica Radical, era adherir al partido al proyecto de la concertación, la transversalidad y cualquier otro sinónimo que se quiera usar, que proponía el equipo del Dr. Néstor Kirschner, entonces Presidente de la Nación.

¿Y del radicalismo, que? De sus ideas, del sueño de sus simpatizantes y militantes?

Nada era válido. Solo debía primar para todos la concreción de los deseos y las aspiraciones del grupo de gente que siendo parte del partido y gracias a este habían arribado a cargos de gran responsabilidad dentro de la estructura del Estado Nacional y provincial.

Esa era y sigue siendo la realidad, lo que cambió fue que se encuentran un tanto desorientados debido a que el Dr. Kirschner olvidó en este momento de promover la Concertación que es su momento tanto los atrajo, y sin contarles nada, comenzó a trabajar en la normalización del Partido Justicialista, del que en más de una oportunidad hasta había abjurado.

Ante el nuevo escenario que tienen frente a si, comienzan a elaborar una nueva estrategia.
Dicen que quieren volver para llevarnos a todos. Dicen que son el cambio, que quienes estamos porque nos quedamos, no representamos a nadie y estamos llevando al partido a su desaparición. Dicen cosas…que debemos actuar como si no se hubieran ido y si es posible que quienes tenemos la obligación de dirigir el partido por designación de nuestros pares delegados al Comité Nacional, renunciamos y nos retiremos…

Y es válido preguntarse: ¿Para que quieren que nos vayamos? ¿Si a la Unión Cívica Radical hay que cambiarla totalmente porque no optan por la más simple que es armar un nuevo partido que nada tenga que ver con este? ¿Por qué no arman uno en el que ni su nombre ni sus símbolos les traigan malos recuerdos?

¿No pueden? ¿No son capaces?
¿A que se debe su insistencia en seguir perteneciendo si han actuado y luchado en contra de su partido?

¿Qué pasa?
¿Por qué tantas mentiras y tantas declaraciones?

La Unión Cívica Radical no hecho a nadie, solo ayudó a quienes no tuvieron el coraje de enfrentar sus propias actitudes y los desligó de su pasado.

Somos el partido de la libertad y la practicamos y respetamos, pero al mismo tiempo somos radicales.

Una enciclopedia precisa el significado de la palabra “radical”, distinta quizás a la de nuestro uso corriente, y a ella acudiremos para tratar entender que habían pretendido reflejar los fundadores de la Unión Cívica Radical al insertar este término en el nombre del partido. Existen dos definiciones realmente impactantes que son las que especifican realmente la fuente fundamental, la esencia, de esta verdadera escuela de vida, que es nuestro partido.
Dicen así: “radical: Perteneciente o relativo a la raíz. Fundamental, de raíz. Total, de forma completa. Partidario de reformas extremas, especialmente en sentido democrático”.

Obsesionados por encontrar más claridad, leemos lo que indica como radicalismo.

Radicalismo: Doctrina que sostiene principios fijos y definidos, sin admitir términos intermedios. Conjunto de ideas y doctrinas que intentan, en algunos momentos de la vida social, introducir grandes reformas en el orden político, científico, moral o religioso. Por extensión, el modo extremado de tratar los asuntos.

Son sin dudas definiciones semánticas cuyo uso estricto podría ser cuestionado, pero si recordamos que en aquellos tiempos don Leandro Alem dijo – quizás no sea textual la trascripción que: “En política no se hace lo que se quiere o lo que se puede, se hace lo que se debe o sino no se hace nada” , podemos aseverar, sin temor a equivocarnos, que entre la definición idiomática y su aplicación en la política no existen diferencias.

Ese era el espíritu del ser radical en cuanto a actitud frente a las acciones a realizar y en él debemos encontrar la inspiración para edificar nuestras posturas en este momento de refundación, que estamos convencidos debe mantener intactos, y transmitir, todo este cúmulo de postulados productores de coherencia, confiabilidad y previsibilidad. (Estimables virtudes políticas)

Ser radical no significa ignorar los cambios. Siempre debemos estar alertas para no quedar detrás del sentir, el pensar y las necesidades de la gente, como tampoco de lo que produce la sociedad. Por eso somos Progresistas. Porque somos partidarios del progreso, de las ideas avanzadas, especialmente de aquellas que tienden al cambio de las estructuras sociales, económicas y políticas, con el complemento innegociable, de que el mismo debe ser para todos por igual, abarcativo, reservándose la sociedad la potestad del rechazo de aquello que entiende la puede perjudicar. Y este último concepto es lo que nos diferencia de muchos otros que también se dicen progresistas. En esto somos pragmáticos. ¡Una sociedad que rechaza el progreso discriminatorio y dañino!!!

Con estos conceptos podemos explicar los porque de que el Comité Nacional actúa en diversas oportunidades tan drásticamente.

La degradación de la política encuentra uno de sus justificativos en la incoherencia, en las concesiones que a si mismos se otorgaron los políticos para justificar su falta de capacidad y a veces su ignorancia y creemos, a partir de este análisis, que uno de los pilares en los que podría asentarse la refundación de la UCR es en la recuperación de la política y de sus valores.

No consideramos que los que se fueron son malos, ineptos o traicioneros. Ni Carrió, ni Lopez Murphy, ni los gobernadores, intendentes, etc. que se alejaron del partido creemos que lo sean.
Optaron por un proyecto diferente.

Algunos, los menos, fueron muy explícitos sobre los porque de sus cambios y otros al irse, a modo de justificación solo profirieron ofensas contra el partido y quienes lo dirigíamos.
Más allá de lo mucho o poco exitosos que fueron o serán, pensamos que no se puede bajar en su búsqueda porque estaríamos tirando por la borda una de las grandes cosas que integran el patrimonio del partido que es su dignidad.

En cuanto a los demás, a los que no nombramos, sean primera, segunda, tercera o el numero de línea que sea, estamos convencidos de que el deseo de retorno debe surgir de ellos, con mensajes publica y convincentemente dichos, que deben contener su arrepentimiento, porque sino corremos el riesgo de caer en la aceptación de que en nuestra vida institucional todo es posible.
Salvo cuestiones extremas, muy claramente explicadas, no creemos ni en la obediencia debida ni tampoco en el: yo no sabía. No estamos hablando de analfabetos, sordos y ciegos simultáneamente.

La urgente necesidad de pensar y llevar a cabo una estrategia potenciadora y exitosa para nuestro partido surgirá de un debate honesto, claro, abierto, respetuoso y amplio que no omita ninguna cuestión ni ninguna causa.

Estamos seguros que de esta mecánica de funcionamiento resurgirá el radicalismo de la gente, que obviando la traición de muchos de sus dirigentes, volverá a ocupar el lugar que el destino y la república le tienen reservado.

El intercambio de opiniones es necesario y la ideología no debe ser una limitante para ningún trabajo o tarea que deseemos llevar adelante, sino que ella es la que debe dar el marco preciso a todas y cada una de nuestras acciones, caso contrario corremos el riesgo de caer en el atrayente camino de buscar las formas de ganar sin saber para que deseamos hacerlo.

Es valido recordar lo que una vez dijo el canciller alemán Willy Brandt: “...en democracia no hay callejones sin salida, y esa es la grandeza del sistema de convivencia”.

Como conclusión podemos decir, para los que estamos y para los que se fueron, para los que somos y para los que dejaron de serlo que: Con sus más y con sus menos, con sus errores y aciertos: LA UNION CIVICA RADICAL ES DEMOCRACIA VIVA Y ALTERNATIVA REAL DE PODER PARA UNA SOCIEDAD A UNA VIDA DE LIBERTAD, IGUALDAD Y DIGNIDAD.
Simplemente por esto: seguirá viva.


jueves, 6 de marzo de 2008

LOS TANGOS RADICALES, por RICARDO OSTUNI


Tango dedicado al Dr. Horacio Oyhanarte































LOS TANGOS RADICALES

por Ricardo Ostuni
de la Academia Porteña del Lunfardo



(Este valioso trabajo se publica con la expresa y generosa autorización del correligionario Don Ricardo Ostuni, a quien agradecemos su invalorable aporte)


La historia del radicalismo es parte medular de la historia política del país a partir de 1890. El 1º de septiembre de 1889 la juventud independiente lanzó una convocatoria para proclamar, en el Jardín de la Florida (en terrenos que hoy ocupa el Círculo Naval) la resolución de hacer realidad el ejercicio de los derechos políticos y el despertar a la vida cívica nacional. La crisis económica, financiera y sobre todo moral que se abatía sobre la República, movilizó a hombres como Leandro Além, Aristóbulo del Valle, Bernardo de Irigoyen, Bartolomé Mitre, Fidel López y muchos otros, en la denuncia del proceso de descomposición del régimen gobernante. También el vice presidente Carlos Pellegini, le escribía a su amigo Miguel Cané que se encontraba en Europa, señalándole los riesgos de la quiebra moral y material del país.


“Habrás extrañado mi silencio –le dice en carta fechada el 22 de junio de 1890, es decir cuatro días antes de que estallara la revolución- pero pienso que esta carta sería leída treinta o cuarenta días de escrita, no sé que decir que el día siguiente no desmienta. La situación aquí no es sólo difícil y dolorosa, es sobre todo oscura; hay una tormenta en la atmósfera que nadie sabe cómo ni donde se descargará...Yo me estoy haciendo pedazos por mantener esto de pie, metiéndome a redentor y corriendo el riesgo de conseguir el premio de los redentores....Me estoy cansando y uno de estos días me voy a la estancia y que salga el sol por Antequera”


La revolución del 90, si bien no triunfó en el fragor de la contienda, logró la renuncia de Juarez Celman y la asunción de Carlos Pellegrini como Presidente de la Nación. Pero lo más importante de ese proceso revolucionario fue, sin duda, la gestación de un movimiento nacional que más que una fuerza política, fue una fuerza moral; ella dió impulso a los nuevos tiempos y al nuevo partido político que hizo de la ética una religión cívica: la Unión Cívica Radical.


En esos agitados días el tango sonaba aún tímidamente aunque sus compases ya estuvieran anotados en los visibles e invisibles pentagramas de Buenos Aires, como habría de decir -muchos años después, ese alto poeta que se llamó Fernardo Guibert.


El tango acompañó desde su gestación un tiempo de plurales transformaciones políticas, sociales, culturales y urbanísticas de la ciudad. Buenos Aires abandonaba sus aires coloniales, mientras el pueblo despertaba a la conciencia de una impronta nacional movilizada por los grupos tradicionalistas que exhibían en sus manifestaciones del canto popular, la voluntad de ser y de expresarse. Era la respuesta de las clases bajas ante un estado de marginación humillante -con pérdida de su cultura y de sus costumbres- al que lo sometía el régimen gobernante. Hay una abundante bibliografía que ayuda a entender todo este complicado proceso político-social tan íntimamente ligado a la gestación del tango.(1) De esas moralizadoras luchas políticas, de esos sueños por construir un país mejor y de la redención popular, se nutrió el movimiento que habría de dar al país el primer gran caudillo de nuestro siglo: Hipólito Yrigoyen.


Yrigoyen delineó su perfil de manera monolítica, levantando la bandera de la intransigencia contra todo lo que representaba el régimen gobernante con ausencia de la voluntad del pueblo y apartado de los grandes destinos nacionales. La intransigencia fue la esencia de su lucha. Nada consiguió torcerlo de su camino. Fue el primer gran revolucionario de la causa popular y nacional. Paradojicamente los alzamientos militares que encabezó fracasaron y sin embargo dieron su fruto: en 1912 Roque Saenz Peña se vió obligado a enviar la Congreso la ley del voto secreto, universal y obligatorio, que era la herramienta indispensable para derrotar al régimen en sus propias urnas.


Las primeras elecciones presidenciales bajo esta ley, fueron el 2 de abril de 1916. El triunfo de Yrigoyen se presentía. (Borges así lo dice en su Fundación mítica de Buenos Aires). Jorge Larroca, minucioso historiador de un retazo de la vida porteña (y entrañable y recordado amigo de la Peña de la Amistad que capitanea Miguel Unamuno), recogió estos recuerdos de Elías Cárpena.(2)


Se había organizado una reunión política en un Comité de Floresta Sur a la que asistiría Yrigoyen. Don Elías era apenas un adolescente. El comité albergaba, esa noche, una gran concurrencia no sólo por la visita del caudillo, sino por la presencia del gran payador Gabino Ezeiza. “Gabino -cuenta don Elías- era un señor de mucha fineza. Vestía de negro y se destacaba la camisa de plancha con su blancura de armiño. Mientras el secretario del payador iba por las mesas haciendo suscriptores voluntarios para la revista PBT (única retribución que aceptaba) él extrajo la guitarra del estuche, ensayó unos sonidos por el temple, punteó una alegra y cantó una improvisación a la noche de primavera que allí se estaba gozando a plena naturaleza. Dijo del perfume del canto que le traía la brisa nocturna y le cantó a la luna que se mostraba en su cielo, dorada por el reverbero de las estrellas”. Luego -sigue narrando Cárpena- solicitó temas para sus creaciones y yo que había ido preparado le entregué una décima que finalizaba asi:


Vaya hablando el ruiseñor
verso a verso lo mas fino
y a su decir cristalino
cielos y santos lo apoyen
para cantarle al divino
don Hipólito Yrigoyen.

Gabino preludió de nuevo en su guitarra y al compás de un vals improvisó:
Aquí me escribe un poeta
con letra clara y finita
una décima entrañable
que hasta en mi sangre palpita

Usted me canta escribiendo
y yo le escribo cantando,
usted me propone el tema
yo lo voy desarrollando.

Usted me propone un tema
que yo le cante a Yrigoyen
ese es mi tema querido
el que siempre a mi me oyen.

Yo que lo conozco tanto
digo que a su sentimiento
lo acompaña la honradez
la probidad y el talento,.

Que es un ser extraordinario
voy a empezar por decirle,
que cuando sea Presidente
glorias habrá que rendirle.

De la talla de Sarmiento,
de Mitre, de Avellaneda
yo digo que entre los próceres
es el prócer que nos queda.

Ya tendrá el pueblo argentino
en su augusta Presidencia
hombre probo, hombre digno,
el bien y la inteligencia.

Esa inolvidable noche, que quedó grabada en la memoria de don Elías Cárpena, tuvo la ausencia de Yrigoyen, siempre remiso a las exhibiciones en público, parco en la palabra aunque aguerrido en la acción. Pero en el corazón de la multitud ya se iba abriendo cancha la figura del hombre insobornable que habría de regir los destinos del país.


Precisamente un tango milonga de Juan F. Noli (autor entre otros temas de Tierra negra, Hoy ya no es posible, Pan nuestro, San Benito de Palermo, etc) dejó testimonio de ese sentir popular. Su título era Abran cancha y fue dedicado a dos conspicuos dirigentes radicales: Pedro Bidegain y Alberto Pouliton. Bidegain fue Diputado Nacional y Presidente de San Lorenzo de Almagro; un reciente libro biográfico del Ing. Bernal atestigua sus virtudes y su hombría de bien. La portada de la partitura, editada por Guillermo Nejman, muestra el sillón presidencial donde descansa el bastón de mando, mientras un “boina blanca” se apresta a llegar hasta él, postergando a “un galerita conservador” y a un émulo de de la Torre.


*
Con toda seguridad uno de los primeros tangos en llevar el título de Unión Cívica Radical fue el que compusiera Carlos Leitner (tango criollo para piano) editado por la Imprenta Musical Ortelli Hnos. Este tango concursó en Montevideo en enero de 1912, donde obtuvo un premio, lauro que repitió en otro certamen organizado en Buenos Aires por el Dr. Piñeiro. El tema fue dedicado a los dirigentes de la UCR en general y al Dr. Hipólito Yrigoyen de modo particular.


He de aclarar que no incluyo en este trabajo el famoso (y bellísimo) tango de Domingo Santa Cruz titulado Unión Cívica, porque fue compuesto en homenaje a la Unión Cívica acuerdista. Recuérdense las palabras de Alem publicadas en el periódico El Obrero del 27 de junio de 1891: ”La clase de los grandes hacendados, los millonarios grandes propietarios de la tierra, los rastaqueros, están sintiendo que su posición se esta ya derrumbando...Desgraciadamente la pequeña burguesía cerrando los ojos ante el peligro, nunca se da cuenta de la verdad de las cosas y por eso sale siempre fumada. Así la Unión Cívica se dejó fumar por los rastaqueros, los grandes hacendados, que se introdujeron en ese club político y supieron hacer proclamar a su jefe, el general Mitre, candidato de la Unión Cívica, que pretendía ser partido de principio, cayó como un niño inocente en la trampa. Naturalmente Mitre, que nunca ha conocido otro móvil de sus maniobras que los intereses del bolsillo de los miembros de su clase, móvil que él y sus aliados llaman patriotismo, por puro “patriotismo” se unió con Roca y le aplicó a la pequeña burguesía de la Unión Cívica, la patada que por inocente merecía que le diesen...Mitre traicionó la Unión Cívica y no podía suceder otra cosa...


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Años más tarde Roque B. Ludueña autor, entre otros, de los tangos Barrio Firpo, Tinterito, Admirador y del vals Viaje a Despeñadero, compuso un tango milonga que también tituló Unión Cívica Radical, dedicado ”a los señores Dr. Enrique Martinez, Ing. Agustín J. Villarroel y al Sr. José María Martínez con motivo de su triunfo” en las elecciones de 1928. El Dr. Enrique Martínez fue el vicepresidente de Yrigoyen en los comicios de 1928 por fallecimiento del Dr. Francisco Beiró y quién le entregó el poder a los sublevados de 1930. Martínez siempre fue sospechado de connivencia con los sediciosos: No puede escapársele la gravedad de las acusaciones que flotan en el ambiente y que yo desearía que fuesen inexactas...La opinión pública cree que usted no ha sido leal ni con la Patria, ni con la U.C.Radical, ni con el Presidente de la República ni con el cargo que usted desempeñaba..(Horacio Oyhanarte.Manifiesto del 1º de diciembre de 1930)


Homero Manzi en su exposición titulada Tablas de Sangre en el Radicalismo, expresó el 16 de diciembre de 1947, por Radio Belgrano: “El radicalismo cayó del gobierno por obra del 6 de setiembre, operación material que remató un proceso de agitación promovido por todas las fuerzas antirradicales y antirrevolucionarias del país, encabezadas por los radicales apóstatas que habían abandonado a Yrigoyen y al pueblo de Yrigoyen”. Para comprender las múltiples fuerzas ocultas que se conjuraron para el derrocamiento de Yrigoyen, es de imprescindible lectura el citado manifiesto que diera a publicidad Horacio Oyhanarte junto con otros escritos recogidos por el ex canciller en su libro Por la Patria desde el exilio digo. (Ver Horacio Oyhanarte y el golpe militar de 1930 por Miguel Unamuno-Centro Editor de América Latina )


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El gran Juan Maglio, apodado Pacho por derivación del apodo familiar de patzo (loco), compuso con letra de José Fernández un tango canción que tituló Viejo púa. En la edición de la Editorial Héctor N. Pirovano, lleva esta extensa dedicatoria: “Al más grande de los argentinos: al más nacionalista: al más noble e íntegro de los radicales, el verdadero Hombre, que supo mantener con su clara visión y confianza de si mismo, el lugar más alto que no alcanzará nadie en los sentimientos soberanos de nuestra querida patria, Dr. Hipólito Yrigoyen” Tal era la devoción que inspiraba Yrigoyen que hizo de la política, como ya dije, una religión cívica (de ahí el calificativo de correligionarios que se dio a sus seguidores) y logró un liderazgo sobre las masas, sólo igualado por Juan Perón, pero a diferencia de éste, sin ningún aparato de promoción ni concentraciones obligadas. Yrigoyen, el austero silencioso como lo llamara Pedro Mario Degregori, era de formación krausista; el krausismo, fue un movimiento doctrinario y cultural fundado por el filósofo alemán Karl Krausse, que se sostenía en fundamentos éticos, de justicia y de reparación, lo que lo convertía en una fuerza verdaderamente reformista. Yrigoyen, antes que una ideología, fue una ética nacional.


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En el repertorio de Pacho encontramos también un tango de Luciano Rios titulado El Radical. Pacho lo grabó con su primitiva orquesta de la Guardia Vieja. Luciano Rios integró junto con Gabino Navas, el cieguito Azpiazu y el Pardo Canaveri, uno de los más antiguos conjuntos de violas del tango. Fue amigo entrañable de Maglio con quien colaboró durante más de 30 años y de modo especial en las grabaciones del cuarteto entre 1912 y 1915. También Angélica Martegani compuso otro tango titulado El Radical como el de Rios dedicado a la juventud del partido..

Otro de los muchos tangos que le fueron dedicados a Yrigoyen, lleva las firmas de Salvador V. Yorio y Manuel C. Romero. Su título es Viejo Bueno. Lo publicó la Editorial Saraceno con esta dedicatoria: “Al insigne ciudadano Dr. Hipólito Yrigoyen, los autores”. La misma editorial publicó un tango canción para canto y piano con música del maestro Carmelo De Stefano, titulado 12 de Octubre. La partitura lleva estas palabras: Al Excelentísimo Señor Presidente de la República Argentina Doctor Hipólito Irigoyen (sic) con sincera estimación y respeto dedica El Autor. El tema fue escrito con motivo de la asunción de su segunda presidencia. No figura mención del autor de la letra, en cuyos versos dice:

Hipólito Yrigoyen por fin has ascendido
Donde el pueblo todo con ansias lo anheló
Porque fuiste muy bueno, honrado y bienquerido
Salvando con tus actos a toda la Nación
Y fue un doce de octubre cuando el gran estadista
Asumía ante la vista de toda la población
El sillón de Rivadavia vuelve a ocupar nuevamente
Ante el grito estridente de viva nuestra Nación.

Cabe anotar aún otro tango dedicado al gran caudillo. Fue compuesto por Ventura Ojeda y titulado Quejas gauchas, cuya letra dice en uno de sus pasajes:

Aquí al criollo han libertado
Plantando aquí el modernismo
Después que con heroísmo
Este suelo ha libertado
Que canejo se han pensado
Los que al gaucho no lo apoyan
Los memos que n
Gobierno no oyen
Las quejas del criollismo
El único criollo lindo
Es Hipólito Yrigoyen

La fórmula Yrigoyen-Luna que ganó los comicios de 1916, también tuvo su tango, titulado, precisamente, con el nombre de ambos candidatos. Su autor fue el pianista Julio V. Leone. Lo editó la Imprenta Musical Ortelli Hnos con esta dedicatoria: “A los doctores Hipólito Irigoyen (sic) y Pelagio Luna, Presidente y Vice de la República Argentina” Caben acotarse dos tangos de un compositor santafecino, Dermidio Guastavino,: uno titulado Don Hipólito en obvia referencia al caudillo y otro llamado El taita caballareito, dedicado al Dr. Ricardo Caballero vice gobernador de la provincia de Santa Fé quien precisamente decidió, con el apoyo de sus electores, el triunfo de Yrigoyen en 1916.

***
La epopeya del Parque (el Parque de Artillería, epicentro de la revolución del 90, asentado en la actual Plaza Lavalle) fue inmortalizada por un viejo tango: El Parque. La autoría pertenece a Pedro Datta, creador de aquel perdurable vals llamado El aeroplano (que supo llevar letra del payador Pancho Cueva -Francisco Bianco-) y a cuyo influjo bailaron las abuelas en los patios golosamente emparrados.


De esos días se conservan muchas anécdotas. Una de las menos conocidas tiene como protagonista al gran payaso Frank Brown. “La revolución había movilizado a sus hombres armados. Frank Brown se hizo esta pregunta: ¿puede servir para algo un payaso cuando la ciudad está alarmada y suenan tiros? La tarde del segundo dia de la revolución va Brown al Hospital de Crónicos donde curan y mueren los heridos en los tiroteos del Parque. Y hace ante aquellos hombres del dolor su mueca, su sátira, su salto, su proeza. Tres años después, otra revolución (radical) recorría los campos de la provincia de Buenos Aires. En Temperley de acuerdo con plan de la insurrección, un grupo de jóvenes porteños capitaneados por Marcelo de Alvear había tomado con el apoyo de sus rifles la estación del ferrocarril. ..Una tarde llegó hasta el campamento revolucionario el payaso Frank Brown: repartió cigarrillo entre los paisanos armados y expuso su gracia de volatinero...(Dardo Cúneo - Frank Brown - Ed. Nova 1944)


***
Francisco García Jimenez y Anselmo Aieta compusideron el único tango antiyrigoyenista que se conoce: Viva la patria. Lo grabó Gardel el 25 de septiembre de 1930 y es, sin lugar a dudas, un tango oportunista, en el que sus autores no supieron medir las graves consecuencias institucionales que el golpe militar traería al país. Don Paco dijo alguna vez que Aieta lo instó de manera incansable para que hiciera la letra, pero ni aún así es entendible su autoría. García Jimenez fue discípulo de aquel maestro casi libertario que se llamó Julio R. Barcos, precursor de nuestro sindicalismo docente y uno de los más notables ensayistas de su tiempo en temas vinculados a la educación. Pero lo cierto es que el socialismo en todas sus ramas, contribuyó a armar el motín setembrino. Pudo ser un acto de ingenuidad política y no este es lugar para su análisis.


Años después, García Jimenez se reivindicó componiendo con Oscar Arona un tango titulado Barba Blanca, que editó la Editorial Julio Korn. Fué estrenado con gran suceso en el Café Pavón por la orquesta de Arona. En la partitura lleva esta dedicatoria: “Dedico con admiración y respeto al inolvidable apóstol, tribuno y leader de la Unión Cívica Radical, D. Leandro N. Alem, el viejo noble de la barba blanca, el nombre querido por varias generaciones que perdurará su nombre eternamente en los corazones argentinos”


Otro tango dedicado a Além, fue el titulado Don Leandro, tango radical para piano por Rafael Rossi, que el autor dedicara al Partido Radical de Mercedes (Bs.As.) y al distinguido señor Pedro E. Icharramonho. Rossi era oriundo de Mercedes donde había nacido el 30 de diciembre de 1896; su tango Don Leandro es de 1916, precisamente el año en que Hipólito Yrigoyen asumió por primera vez la Presidencia de la Nación.

Existe otro tango dedicado a Leandro Alem después de su trágico suicidio ocurrido el 1 de julio de 1896 Lleva por título su nombre y apellido y en parte de la letra dice:

Viejo profeta de la barba blanca
te alzaste con el ánimo seguro
como un roble llevado en la barranca
donde se abate el corretaje impuro
El brazo de su acción fue la palanca
que hizo torrente del mezquino arroyo
en tu Revolución punto de apoyo
de todas las palancas del futuro.

En 1949 Sebastián Piana y Homero Manzi compusieron para la película El último payador que Manzi co-dirigiera con Ralph Papier y en la que actuaran Hugo del Carril, Aía Luz y Gregorio Cicarrelli, entre otros, la milonga Leandro Alem, en una de cuyos pasajes dice:

Al ilustre ciudadano
De preclaro patriotismo
Que consagrado al civismo
Supo luchar por el bien
Y que dejó vinculado
Su nombre en honrosa historia
Es digno de la memoria
El Doctor Leandro N. Alem.

***
La boina blanca es emblema radical desde los dias del 90. Fusiles y gorras se repartían a los revolucionarios del Parque de Artillería en aquella entusiasta gesta que tuvo en el general Levalle a uno de sus jefes mas aguerridos. Todavía hoy se suelen ver algunas boinas en cabeza de viejos radicales que llevan con orgullo la testa doblemente cana. Boina blanca fue otro de los tantos tangos dedicados al jefe del Partido Radical Dr. Hipólito Yrigoyen. De su autor, Raimundo Cartier no tengo referencias; la partitura fue editada por David Poggi e hijo.


Mucho se ha discutido sobre el doctorado de Hipólito Yrigoyen.(3) Todavía hay quienes descreen de su título universitario y quienes dicen que sólo se trató de una distinción honorífica. En el folio 55 del libro de matrículas de 4º año de Jurisprudencia de 1877, figura la siguiente inscripción: nº 68, Hipólito Yrigoyen, 22 años, de Buenos Aires, domiciliado Cangallo 1069. Derecho Civil, Constitucional, Canónico y Económico. En aquellos años para obtener el grado de doctor se precisaba, después de aprobar los cuatro cursos mencionados, la presentación de una tesis. Yrigoyen había preparado su tema sobre el Federalismo Argentino pero no lo pudo presentar porque hubo de tomar a su cargo el estudio profesional de su tio, el Dr. Alem quien se había lanzado de lleno a la lucha política. Fueron condiscípulos de Yrigoyen en la Facultad de Derecho Marcelino Ugarte, Julio Botet, Mariano Paunero, Manuel Gonnet, Rodolfo Rivarola, Alberto Blancas y otras brillantes personalidades argentinas.


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La fracasada revolución del 4 de febrero de 1905 consagró a Yrigoyen como jefe indiscutido de la Unión Cívica Radical. Fue un movimiento de reparación nacional destinado a terminar con las conculcaciones políticas y sociales del régimen liberal de entonces.
La gesta de 1905 fue recordada en un tango para piano escrito por Domingo Pizarro con el título de 4 de febrero. Fue editado por Romero y Agromayor y en la partitura dice: Al intrépido Jefe del Partido Radical Dr. Hipólito Irigoyen (sic)” Muchos fueron los oficiales detenidos y trasladado al penal de Ushuaia por esta fracasada intentona. Yrigoyen vendió una de sus estancias para solventar los gastos de las familias mientras sus jefes permanecieran presos. El indulto llegó en junio de 1906 mediante la ley 4939 que promulgara Figueroa Alcorta sucesor presidencial a la muerte de Manuel Quintana. El regreso de los indultados en el vapor Chaco fue testimoniado con una tarjeta postal rubricada con ocho firmas. Una de ellas sobre el borde inferior, dice con toda claridad “C. Gardel” Esta circunstancia dió pie a la conjetura de que Gardel habría estado preso en el penal de Ushuaia.


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Es sabido que los sainetes fueron motivo para la creación y estreno de muchos famosos tangos. En el teatro Liceo se estrenó por 1928 la obra titulada “Aura cuando suba el viejo” para el cual Luis de Biase y Carlos Percuoco compusideron el tango Don Hipólito. Percuoco fue por los años 30 un compositor de éxito. Su tango Piedad logró el primer premio en el Concurso Glucksmann de 1929. Compuso además El mal que me hiciste, Campanita de la iglesia, Elogios y otros. Don Hipólito fue dedicado al Dr. Eduardo F. Giufra, afectuosamente y dice en parte de su letra:


Hay un hombre que es del pueblo
que ha surgido desde el llano
que es orgullo de este pueblo
de progreso y libertad

Es el alma de las masas
es la idea que sin tacha
conquistara con pureza
su prestigio singular.


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Pascual Clausi (hermano mayor de Gabriel “Chula” Clausi) compuso hacia 1927 un tango que fue todo un suceso: El pueblo te reclama en obvia alusión a la candidatura de Hipólito Yrigoyen para el período 1928-1934. El tango permaneció en el olvido durante muchos años, hasta que en 1957 la Editorial Musical América lo reeditó. La partitura contiene estas palabras: La Editorial Musical América siempre a la vanguardia de nuestra música popular, reedita esta obra que está dedicada al preclaro hombre de nuestra ciudadanía, Dr. Hipólito Yrigoyen.


Otra de las obras inspirada por los comicios de 1928, fue Reelección 1928-1934, Tango de Salón de Pedro Mario Maffia según reza la partirua que ostenta la figura del gran caudillo y esta dedicatoria: Al Exmo Señor Doctor Don Hipólito Yrigoyen futuro presidente de la Nación Argentina con mi mayor respeto y admiración. Fue editado por Juan E. Rivarola.


También la llamada fórmula antipersonalista tuvo su tango para las elecciones de 1928. Vicente De Cicco y Felix Duc compusieron para el binomio Melo-Gallo el tango homónimo cuya partitura, sin pié de editorial, presenta la fotografía de ambos candidatos bajo esta dedicatoria: A los Excelentisimos señores Doctores Leopoldo Melo y Vicente Gallo futuros Presidente y Vice de la República Argentina con mi mayor admiración y respeto-El autor. La letra de corte panegirista, dice en parte de su estribillo:

Melo-Gallo
Aclaman al pasar
Melo-Gallo
Repiten sin cesar
Una fija se corren esta vez
no hay quien dude
que de ellos ha de ser.
Melo Gallo
No tienen ya rival
a la silla
en Abril han de llegar

Las elecciones de 1928 fueron ganadas ampliamente por el yrigoyenismo en todo el país. Sin embargo en algunas provincias, como en Córdoba, la disputa preelectoral fue ardua. El Partido Demócrata planeó su estrategia apelando al sentimiento localista frente al arribo de delegaciones yrigoyenistas de la provincia de Buenos Aires que llegaban para colaborar con la tarea proselitista. Con tal motivo lanzó una campaña publicitaria en “contra de esos invasores”: “Todos los hijos de Córdoba deben rechazar la invasión personalista que nos manda Buenos Aires. Es un ataque a la autonomía y a la dignidad de la provincia; es un vejamen para sus habitantes” (El País 8 de febrero 1928) De esa contienda quedó como testimonio el tango para piano de Pedro A. Barbieri, titulado Fierro a fierro. Fue editado por Jose Schnaider y lleva esta dedicatoria: “Afectuosamente a los prestigiosos amigos el doctor José Antonio Ceballos (candidato a la Vice Gobernación); a los “invasores” Emilio Grandinetti y Pancho Grande Novoa, caballeros cruzados del Irigoyenismo (sic); y a Alberto Barreira con motivo de la campaña electoral de Córdoba que ha de culminar con el triunfo el 11 de marzo de 1928”.


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La inmensa mayoría de los tangos radicales fueron compuestos en honor de don Hipólito. Anselmo Aieta con letra de Roberto Torres, compuso el tango Nuestro Hombre que editó Editorial Musical Alfredo Perroti con esta leyenda: 1928-Dr.Hipólito Yrigoyen-1934. La letra, henchida de pasión triunfadora, dice en uno de sus pasajes:


Yo sé
que al fin va a llegar
de nuevo a gobernar
lleno de fé y de pasión

Por vos
la vida yo he de dar
y siempre he de gritar
Yrigoyen triunfador.

Después, como ya vimos, don Anselmo aprovechó la oportunidad para sumarse al festín de los facciosos con su tango Viva la patria.
Don Hipólito de Dermidio Guastavino y El taita caballareito, dedicado al Dr. Ricardo Caballero vice gobernador de la provincia de Santa Fé.

La editorial Alfredo Perroti publicó también otro tango con letra y música de Alfredo Gobbi padre y que grabara Francisco Canaro en sello Nacional con la voz del duo Ruiz- Acuña y coro y cuyo título es por demás elocuente: Otra vez el viejo. En la dedicatoria se expresa: En homenaje al Partido Radical y a su ilustre jefe y futuro Presidente Dr. Hipólito Yrigoyen. Parte de la letra dice:


Para los hombres de gran prestigio
es Yrigoyen la idea genial
es el baluarte que aclama el pueblo
para que ocupe la presidencial.

Porta estandarte de su partido
es Don Hipólito el as radical
el soberano lo ha decidido
y ha de llevarlo al pedestal

La cantidad de composiciones dedicadas a Yrigoyen da una idea de la pasión popular que despertó el gran caudillo. A los temas mencionados en este trabajo, han de agregarse muchos otros que mi fatiga y mi ignorancia no me han permitido incluir. No quiero olvidar el tango criollo compuesto por Bernero Procaccio titulado Miralo a don Hipólito (Proccacio fue un prolífico autor de valses que tuvieron señalado suceso: Cerca del bien amado (Lola), Carolina, Matilde, Delicia primaveral y de un par de tangos que los memoriosos recuerdan: Sencillo pero afinao y Cupido.) Pero indudablemente el tango yrigoyenista por antonomasia lo compuso, letra y música, Enrique P. Maroni y lo llevó al disco en memorable grabación don Ignacio Corsini. Se titula simplemente Hipólito Yrigoyen. Lo editó Alfredo Perroti y el autor lo dedicó, muy respetuosamente al homenajeado.

Algunos estudiosos señalan que este tango debió ser grabarlo por Gardel quien no lo hizo por encontrarse de gira, razón por la cual Maroni se lo dió a Corsini. Es posible que así fuera, pero bueno es apuntar que don Ignacio fue un conspicuo yrigoyenista, hombre de las lides radicales a quien aún recuerdo luego del famoso mitin de la Plaza Constitución en 1951, llegándose hasta la seccional de policía -bastón en ristre- para exigir la libertad de algunos muchachos detenidos. Me consta personalmente la anécdota.

La letra es muy conocida y dice así:

Yrigoyen presidente
la Argentina te reclama
la voz del pueblo te llama
y no te puedes negar;
él necesita tu amparo
criollo mojón de quebracho
plantado siempre a lo macho
en el campo radical.

Mañana cuando en las urnas
suenen las dianas triunfales
y los votos radicales
las demás listas arrollen
eche a volar tu bandera
arriba los estandartes
que digan por todas partes
!Viva Hipólito Yrigoyen!

Finalmente quiero mencionar un tango de Enrique Maciel “dedicado al Dr., Maercelo T. De Alvear, Presidente de la Nación Argentina” titulado Bienvenido y otro tango que firma A. L. Fistolera Mallié con el título de El dolorido “dedicado a los radicales de la Provincia de Buenos Aires” luego de la anulación de los comicios de 1931.

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Fuera del tango hay varias marchas que recogieron la gesta triunfal de Yrigoyen. Una de ellas, que lleva el subtítulo de marcha triunfal 12 de octubre de 1928, es la que compusieron para canto y piano, Emilio L. Montbrun y Leontina B. Montbrun bajo el título de Hipólito Yrigoyen. La dedicatoria dice: Äl Exmo. Señor Presidente electo don Hipólito Yrigoyen en prueba de sincera admiración”

A luchar, a luchar
este es el grito que Yrigoyen da
A triunfar a triunfar
y venció el Partido Radical.

Coro

Viva Irigoyen (sic)
el pueblo asi te aclama
Viva Irigoyen
tu nombre es inmortal, inmortal.

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En 1925, con el acompañamiento de las guitarras de Ricardo y Barbieri, Gardel grabó una versión aún inédita de la marcha Adelante, compuesta por Emilio Antonio Iribarne con versos del yrigoyenista José Constantino Barro, según la cita del historiador Luis Alen Lascano en la revista Todo Historia n* 137 de octubre de 1978. A su vez don Nicolás Lefcovich, en su muy documentado trabajo sobre la discografía de Carlos Gardel, cita la grabación de esta marcha pero adjudica la autoría de la letra a Jose César Barro con estos versos iniciales:

El clarín que vibrando está estridente
de la patria es el acongojado
que te llama joven soldado
a pelear valientemente.

Orlando del Greco por su parte (Carlos Gardel y los autores de sus canciones) echa alguna luz sobre el asunto. El autor de la letra de la marcha Adelante sería José Cesar Barros Montero, nacido el 8 de agosto de 1899 y fallecido el 30 de mayo de 1974, autor y agente artístico. Gardel le grabó la citada marcha y el tango Maldita visión que lleva música del violinista Manlio Francia.

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La orquesta de Roberto Firpo popularizó la marcha Lealtad de Carlos M. Portela cuyos discos batieron records de venta. También por esos días de 1928 se cantó la marcha de Diego Cordero titulada La ola como parte de la campaña electoral.

Por último quiero citar la marcha Vanguardias Radicales que lleva letra y música de Miguel Cafre dedicada a la formula Presidencial Yrigoyen-Beiró 1928/1934. “A las tres grandes figuras del radicalismo: Dres. Leandro N. Alem., Hipólito Yrigoyen y Francisco Beiró con simpatía y admiración dedica el autor. Fue cantada por su autor y coreada por Vicente Padula, Roque Cafre, Marcelino Ferrari, Gustavo y Pedro Sudrot y los vanguardista de la 5a. Sección (la quinta de fierro). La editó Yadarola.

Las vanguardias radicales
que es la noble juventud
grita en lo alto sus afanes
de justicia y de virtud.

Adelante las vanguardias
adelante sin cesar
Viva Hipólito Yrigoyen
y el Partido Radical.

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El listado de tangos poco conocidos, se nutre de algunos títulos que responden a personajes o situaciones curiosas de la política radical. Citaré en primer término el tema que el compositor trenquelauquense Dino Addar La Gamma, titulo Don Felipe dedicado con admiración al intendente radical de Trenque Lauquen, don Felipe Arrastúa, que ejerció dicho cargo durante los períodos 1922/25 y 1928/29. La Gamma fue autor también de otro tango, al que calificó como catalanesco titulado El movimiento continuo y que dedicó a los empleados municipales por su premura en abandonar la sede comunal al término de sus tareas.

Udelino Toranzo, violinista, guitarrista y compositor, fue autor de un tango titulado Cantilo–Solanet que dedicara a José Luis Cantilo y Emilio Solanet, que fueron gobernador y vicegobernador, respectivamente, de la provincia de Buenos Aires entre 1922 y 1926. Entre otros celebrados títulos de Toranzo cabe citar Jueves (con Rafael Rossi), Sábado, Cloroformo (dedicado al Dr. Rogelio Liarte) y Matienzo, escrito en homenaje al pionero de nuestra aviación Benjamín Matienzo. Este tango lleva el subtítulo de Perdido en las cumbres.

Para el vicepresidente del Dr. Marcelo T. de Alvear, Elpidio González, figura relevante del radicalismo -si bien discutida por Horacio Oyhanarte por la actuación que le cupo en la revolución de 1930- Paz Hermoso (h) compuso -letra y música- el tango Elpidio. Felix Luna en su libro “Irigoyen, el templario de la libertad” retoma el juicio de Oyhanarte y escribe: el exámen objetivo de los hechos autoriza a presumir que consciente o inconscientemente, Elpidio González hizo el juego a la revolución antes y durante el estallido...". Elpidio González había sido Jefe de Policía durante los trágicos sucesos de enero de 1919.


Ernesto Zambonini, El Rengo, autor de La clavada y entre muchos otros tangos de Recuerdo de Zambonini, que escribiera en ocasión de su pelea con Roberto Firpo a quien marcó de un tajo en la barbilla, compuso también un gran tango milonguero que tituló Del Grosso”, Dedicado a los correligionarios del subcomité radical Coronel Martín D. Irigoyen, sección 5ª, a su digno presidente Rodolfo C. Del Grosso. Vale acotar que Roberto Firpo en respuesta a ambas agresiones, compuso su tango Mal Pegador


La Sección Electoral 5ª, barrio de Flores, era –y es aún- conocida entre los radicales como La 5ª. de fierro. Sin embargo, firmado por Pedro del Toro, existe un tango milonga, de 1914, llamado La 13 de Fierro que está dedicado al distinguido patriota y ciudadano Sr. S. Mieli. Mucho más acá en el tiempo, recién iniciada la presidencia del Dr. Arturo Frondizi en 1958, Adolfo Perez (Pocholo) compuso su tango U.C.R. Pocholo, cuyo nombre veradera era Adolfo Alejandro Perez Gutierrez, fue uno de los buenos bandoneonistas de la Guardia Vieja y autor, entre otros, del tango El Cirujano y del vals Critos del alma


Para cerrar esta reseña cabe la cita de un tango en cuyo título se resume la estrategia que Hipólito Irigoyen desplegó durante casi 30 años hasta lograr la sanción de la ley que aseguraba comicios limpios, voto secreto y universal. Me refiero al tango de Ernesto Parente titulado Abstención que lleva, en su partitura, esta dedicatoria: Al diputado Herminio J. Quirós, por la juventud radical de Concordia, Entre Ríos
“El radical”, de Angélica Martegani, dedicado a la juventud radical.


Notas
(1) Adviértase que escribo gestación y no nacimiento. Entre la gestación y el nacimiento de la criatura humana han de transcurrir nueve lunas. ¿Cuántas hubo de ver el Río de la Plata desde la concepción hasta el alumbramiento del tango?. Hay razones históricas como sospechar que la gestación del tango comienza junto con el fin del régimen rosista en 1852 y culmina con el alzamiento de Tejedor en 1880. Tres agitadas décadas de maceración habría tenido la concepción del tango. Fue un tiempo de plurales transformaciones. Buenos Aires vivió un renacer localista imbuido de viejos orgullos y de nuevas ambiciones. Los estudiosos coinciden en ubicar la aparición del primer tango en el último cuarto del siglo anterior, cuando en medio de ese proceso, Buenos Aires comenzaba a recibir las primeras inmigraciones y el país todo pugnaba por su institucionalización definitiva. Esta tesis la he desarrollado en un trabajo que titulé Viaje alrededor del tango pendiente de publicación.

(2) Elias Cárpena. Narrador y poeta argentino (1897-1988) Sus obras fueron de tonos costumbristas, ligadas siempre al criollismo aledaño a la ciudad de Buenos Aires. Entre ellas se destacan El romancero de Pedro Echagüe, El doradillo, El cuatrero Montenegro, Ese negro es un hombre.

(3) Hipólito Yrigoyen ingresó a la Facultad de Derecho en 1874 en tiempos en que se desempeñaba como comisario de Balvanera. Existe una nota que le dirigiera al rector Dr. Vicente Fidel López solicitándole su matriculación en la que le expresa: “No tengo fortuna; la falta de recursos me ha hecho perder mucho tiempo; tengo muchas obligaciones y acaso mi porvenir dependa de la resolución de V.S.” En general sus biógrafos coinciden en que le faltó presentar su tesis para acceder al doctorado en derecho. Según una nota de Além a Dardo Rocha, Yrigoyen habría completado sus estudios de abogacía ya que le solicita para él “un puesto de auditor en la marina”. Por su parte Carlos Pellegrini le daba públicamente el trato de “doctor”, lo que atestiguaría su condición de letrado.

Un personaje del pasado trenquelauquense

Los tanguitos que dejó de Gárate

Tenía 23 años cuando llegó a Trenque Lauquen, desde San Nicolás, su ciudad natal. La mano de la partera lo había depositado en este mundo cuando corría 1883. José María de Gárate, venía con el ostentoso título de tenedor de libros, alguien indispensable a la hora de acomodar números en las contabilidades de los comercios, mucho antes que las aulas universitarias comenzaran a diplomar contadores públicos. Trabajó en el almacén de los hermanos Castella y después en otro comercio de ramos generales: la Cooperativa Gremios Aliados, en Villegas y Oro, luego consumida por el fuego. Eran tiempos más que difíciles. Por las noches, de Gárate se estiraba sobre el mostrador, y allí pernoctaba hasta la mañana. Dormía mal, y comía peor, muchas veces con sólo una lata de sardinas que le proveían sus patrones.
Toda esta sucesión de datos regresan del pasado, y hasta del olvido, en el relato de su única hija sobreviviente Delia Aurora de Gárate de Zulberti, que cuenta detalles insospechados de la vida de este hombre, a quien sobre todo se lo conoce por haber dejado escrito “Retazos de historia”, un tramo de nuestro pasado como pueblo hasta 1936. Su existencia, sin embargo, se nutre de apasionantes capítulos, que se hacen necesario desentrañarlos en el futuro con más amplitud.

3 Polifacético
En una vertiginosa sucesión de actividades, de Gárate fue cartógrafo, dibujante, autor teatral, músico y compositor de al menos dos tangos, un vals y una milonga, todas editadas, y cuyas partituras se conservan en manos de su hija, depositaria actual de sus recuerdos y objetos, entre ellos la guitarra, cuyas cuerdas acometía con frecuencia, dándole la inspiración para proveer de vida a nuevas melodías.
En sus últimos años, de Gárate fue inspector de La Primera, siendo el creador de su logo, como anteriormente el de la acreditada tienda Los Vascos. También dibujó un enorme mapa de la República Argentina, que sirvió para publicitar a la compañía de seguros local, además de un plano urbano y otro rural del partido de Trenque Lauquen. A la par, escribía febrilmente obras de teatro a las que denominó “Corazón roto”, “Placer de olvidar”, “Nunca más“, “Se rompió el nido” y “Canción de olvido”, entre otras, todas representadas en nuestra ciudad, en la provincia de La Pampa y alguna de ellas en el Teatro Nacional de la Capital Federal.
El 8 de mayo de 1938, de Gárate se hallaba en Pergamino, en su calidad de inspector de La Primera. Allí falleció, a los 55 años. Su temprana muerte no reparó en que aún le quedaban ideas para seguir proyectándolas.

Compositores trenquelauquenses

Dino La Gamma, tangos para
el intendente y los municipales

No fueron pocos los trenquelauquenses que tuvieron la inspiración de compositores. De una extensa lista elaborada por Paco Aznárez, extraemos hoy el nombre de Dino Adar La Gamma, que la memoria de su hija Ana y el testimonio de Roberto Aguilera, ayudan para reconstruir su pasaje por este mundo. Su hermano Carmelo, que posteriormente se radicó en Montevideo y que fuera discípulo de Almafuerte, lo introdujo en los secretos del piano, el instrumento al que le dedicó su trayectoria de músico, pero que no fue lo único que lo vinculó al arte.


Su hija lo recuerda como un hombre culto, que leía bastante, amaba el cine y oía frecuentemente música clásica y de jazz, de la que poseía una enorme colección de discos, en la que se mezclaban tanto Verdi y Wagner, como Gershwin y Glenn Miller . También lo pinta como un hombre callado, de bajo perfil, como modernamente podría definirse. Muy joven ocupó el cargo de Secretario en la Municipalidad, y de ésa época, son sus primeras obras, cuyas partituras aún se conservan: el tango para piano “Don Felipe”, que con admiración dedicó precisamente al intendente radical Felipe Arrastúa, que ejerció dicho cargo durante los períodos 1922/25 y 1928/29, además de lo que identificó como “tango catalanesco” y bautizó “El movimiento continuo”, con dedicatoria para su amigo Marcelo Fernández, una pieza en la que pretendió reproducir el apuro de los empleados municipales para abandonar el edificio al término de su jornada laboral.

3 Con la Laguna
Al concluir su función en la comuna se radica en Pellegrini, alquilando la sala cinematográfica del Teatro Español. No sólo se limitó a ser empresario. Entonces - alrededor de 1935 - se habituaba a que en los intervalos de las películas, la animación corriera por cuenta de un número vivo. Allí aparecía La Gamma integrando con su piano un trío que completaban el bandoneonista trenquelauquense Guido Marchesi, y el violinista pellegrinense Santiago Zugasti.
Al retornar a Trenque Lauquen se incorpora al legendario conjunto orquestal “Los de Laguna Redonda”, conducida por el violinista Camilo Agata, en el que compartió atriles con Antonio Citarella y Esteban Bellagamba, ambos ejecutantes del “fueye”, el violinista Carlos Barrenengoa, y el cantor y locutor Luis Odriozola, entre otros, formación que abandona en 1946. Paralelamente a su actividad artística, se desempeña en la compañía de seguros “La Primera”, en la que se jubiló, y atiende la contabilidad de algunos comercios, como tenedor de libros.

3 Otras obras
Amante de la música creada por el pianista Enrique Delfino - el célebre autor de Milonguita y Griseta - su labor de compositor se extiende en el tango para piano “Décimas”, que dedica “A mi amigo el profesor de música N.Américo Lamédica”. La inscripción de un sello en el frente de la partitura expresa: “Venta a beneficio del Club Atlético”, la institución del Parque con la cuál simpatizaba.


Además le pertenece “Cherchez la femme” (de su traducción del francés, buscar la mujer), un vals Boston, llamado así porque reunía ciertas características de las que fue dotado en la ciudad norteamericana de ese nombre, y escribió la música de “Chau Nolo”, un tango dedicado a Nolo Ferreira, el notable delantero local que brilló en Estudiantes de La Plata y la selección argentina, cuya letra - de la autoría de Felipe Azpiróz - constituía la despedida del futbolista que viajaba a Amsterdam para participar de las Olimpíadas. La vida de Dino La Gamma se extingue el 7 de junio de 1977, en ésta, la misma ciudad en la que había nacido hacía 76 años.

Partituras y
dedicatorias

La portada de una coloreada partitura resalta su título: “Cariños”. Debajo, el dibujo de una mujer que denuncia un rostro enamorado y una mirada clavada en un surtido de flores, entre las que se lee: “Vals sentimental para piano”. En la parte inferior, el nombre de los autores: José M.de Gárate y D.A.La Gamma y en la superior una dedicatoria, tal cuál era costumbre entonces: “Dedicado a los hijitos del señor José Grippo, Norberto y Nelly”, dice.
Es una de las creaciones de de Gárate, a la que le sucede “La galleta”, definido como tango criollo para piano que dedica “al señor Francisco Vignau”, al parecer con una connotación humorística, que ya deja trascender el dibujo de la carátula, una enorme horma de queso a la que le falta una porción, con un cartelito que reza: “queso municipal” y sobre él, libros de inventario, cuentas corrientes, y diario, enlazados por un cordón que termina en una tarjeta circular con la inscripción: “galletitas radicales extra especiales”. Recordemos que Vignau adhería al radicalismo, siendo comisionado municipal en los años 1917/18 e intendente en el período 1920/21. En la parte inferior se menciona: “En prensa, del mismo autor: “El churrasco” – Tango-milonga”.


Otra de las partituras que exhibe Delia, de la autoría de su padre, es otro tango para piano, que bautizó “El flirteo”, y ofrece “a mi estimado amigo Luciano D.Palumbo”. Finalmente, aparece una totalmente manuscrita, que data de 1917, bajo la denominación Marcha “Nuestra Bandera”, con letra de Alcira Echevarría y música de Juan Jovés, que tiene una doble dedicatoria: al club Porteños Unidos y “al amigo José M. de Gárate”.


La Revolución del Parque es referida en los tangos "Al Parque" (J.V. Pini), "El Parque" (Pedro Datta) y en la marcha "El Parque" (Alpidio B. Fernández). En homenaje a la Unión Cívica y a la Unión Cívica Radical, fueron compuestos los tangos "Unión Cívica" (Domingo Santa Cruz), "Unión Cívica" (Pedro Sofia), "El radical" (Angélica Martegani), "El radical" (Luciano Ríos), "U.C.R." (Adolfo Pérez) y "Boina blanca" (Raimundo Chartier). Rafael Rossi fue el autor de "Don Leandro" en homenaje al caudillo de Balvanera. Udelino Toranzo compuso "Cantilo–Solanet" dedicado a José Luis Cantilo y Emilio Solanet, que fueron gobernador y vicegobernador de la provincia de Buenos Aires. "Elpidio" fue compuesto por Paz Hermoso en recuerdo de Elpidio González.(2)


Enrique Maroni compuso el tango "Hipólito Yrigoyen" y Alfredo Eusebio Gobbi dedicó al caudillo radical "Otra vez el viejo", en el que también se nombra a Leandro N. Além. "...Cuando a Yrigoyen lo embalurdaron..." recuerda Héctor Méndez en "Yo soy del 30".


A Alfredo L. Palacios fueron dedicados los tangos "Espiante que viene Palacios" (Silvio Di Pascual), "El socialista argentino" (Luis Loiello), "El socialista" (Juan Mallada), "El diputado" (Armando Maristany). "Barullo en la barra", de Juan Marini, se refiere a una discusión entre Palacios y Oyhanarte en la Cámara de Diputados. Antonio Lagomarsino dedicó el tango "El socialista" a Enrique del Valle Iberlucea, el primer Senador socialista de América.(3) Manuel Ugarte compuso "Recuerdo de carnaval".
Manuel Solano y Juan Augusto fueron los autores de "Don Lisandro" y Ernesto Zambonini de "El Demócrata Progresista"(4).
La Revolución del Parque es referida en los tangos "Al Parque" (J.V. Pini), "El Parque" (Pedro Datta) y en la marcha "El Parque" (Alpidio B. Fernández). En homenaje a la Unión Cívica y a la Unión Cívica Radical, fueron compuestos los tangos "Unión Cívica" (Domingo Santa Cruz), "Unión Cívica" (Pedro Sofia), "El radical" (Angélica Martegani), "El radical" (Luciano Ríos), "U.C.R." (Adolfo Pérez) y "Boina blanca" (Raimundo Chartier). Rafael Rossi fue el autor de "Don Leandro" en homenaje al caudillo de Balvanera. Udelino Toranzo compuso "Cantilo–Solanet" dedicado a José Luis Cantilo y Emilio Solanet, que fueron gobernador y vicegobernador de la provincia de Buenos Aires. "Elpidio" fue compuesto por Paz Hermoso en recuerdo de Elpidio González.(2)
Enrique Maroni compuso el tango "Hipólito Yrigoyen" y Alfredo Eusebio Gobbi dedicó al caudillo radical "Otra vez el viejo", en el que también se nombra a Leandro N. Além. "...Cuando a Yrigoyen lo embalurdaron..." recuerda Héctor Méndez en "Yo soy del 30".
A Alfredo L. Palacios fueron dedicados los tangos "Espiante que viene Palacios" (Silvio Di Pascual), "El socialista argentino" (Luis Loiello), "El socialista" (Juan Mallada), "El diputado" (Armando Maristany). "Barullo en la barra", de Juan Marini, se refiere a una discusión entre Palacios y Oyhanarte en la Cámara de Diputados. Antonio Lagomarsino dedicó el tango "El socialista" a Enrique del Valle Iberlucea, el primer Senador socialista de América.(3) Manuel Ugarte compuso "Recuerdo de carnaval".
En homenaje a otros militantes del radicalismo:“Del Grosso”, gran tango milonguero, de Ernesto Zambonini «Dedicado a los correligionarios del subcomité radical Coronel Martín D. Irigoyen, sección 5ª, a su digno presidente Rodolfo C. Del Grosso».
“Abstención”, de Ernesto Parente —«Al diputado Herminio J. Quirós, por la juventud radical de Concordia, Entre Ríos».
“El radical”, de Angélica Martegani, dedicado a la juventud radical.
“U.C.R.”, de Adolfo Pérez "Pocholo". Compuesto en 1958, durante la presidencia de Arturo Frondizi.
“El radical”, de Luciano Ríos —«Dedicado al Sr. Ambrosio Lisarralde».
“Boina blanca”, de Raimundo L. Chartier —«Dedicado al Jefe del Partido Radical Dr. Hipólito Irigoyen».
“La 13 de fierro”, tango milonga de Pedro de Toro —«Dedicado al distinguido patriota, ciudadano Sr. S. Mieli». Marzo 23 de 1914.

domingo, 24 de febrero de 2008

FASCISTA DE ALDEA ATACA A ALVEAR Y UN RADICAL LE REPLICA


El Dr. Alvear en plena campaña en San Juan, peligroso feudo cantonista, en 1938,extraída de Internet

a) El agravio a la memoria de Marcelo T. de Alvear :


EL DIARIO, Año 13 Edición Nº 4034 Paraná - Entre Ríos - Argentina - Jueves, 21 de Febrero de 2008 -

Poder y negocios: una persistente sociedad


La renegociación de las concesiones eléctricas de la ciudad de Buenos Aires fue uno de los grandes escándalos de la llamada “Década infame”, iniciada para quienes así la han calificado, el 6 de septiembre de 1930, que quedó indeleblemente grabada en la memoria colectiva, llegó a salpicar a insospechados políticos, no solamente del oficialismo sino también de la oposición, habiendo sido nuevamente puesta de actualidad durante los años 60/70 como ejemplo de lo pernicioso del capital extranjero.Hacia 1935 el servicio de electricidad de la ciudad de Buenos Aires era prestado por dos empresas: Chade y Ciade, siendo objeto el mismo de críticas por su excesivo costo, extensiones no autorizadas, instalaciones peligrosas, entre otros problemas.



Haciéndose eco de esas críticas las empresas ofrecieron una rebaja en las tarifas, a cambio de la prórroga de las concesiones, que vencían en 1957 y 1962, por 25 años a partir de esas fechas, renovables por otros 25, constituyendo en esto último supuesto una sociedad mixta con la Municipalidad.A diferencia de la mayoría de los hechos de corrupción, que se revelan retrospectivamente, dice Halperín Donghi, todo el proceso de renegociación de las concesiones fue expuesto al público, con campañas periodísticas que anunciaban lo que se estaba organizando y los resultados previsibles.Finalmente el Concejo Deliberante aprobó las ordenanzas el 23-12-1936, con los votos radicales y oficialistas, habiendo abandonado el recinto los socialistas: la prórroga fue para la Chade hasta 1972 y para la Ciade hasta 1977, con posibilidades de continuar, en sociedad con la Municipalidad hasta 1997 y 2002, respectivamente.






La explicación de las razones del voto radical es compleja. Halperín Donghi considera que Alvear, que se sabía el jefe de la oposición y que como tal quería competir en las próximas elecciones necesitaba recursos para ello y “puesto que no había ninguna razón para no recurrir en busca de financiación al mundo empresario, la renovación de las concesiones eléctricas ofrecía una excelente oportunidad para recabarla de las empresas interesadas en que ésta llegase a buen puerto”. Apoyo que necesitaría aún más para gobernar en el caso de triunfar. (1)






Estas concesiones fueron ampliamente cuestionadas, y en 1943 se constituyó una comisión destinada a investigar las dos ordenanzas, integrada por el coronel Matías Rodríguez Conde, el ingeniero Jorge A. Sábato y el Dr Juan Pablo Oliver, cuyas conclusiones fueron lapidarias en cuanto a la ilegalidad de las mismas y que la renovación agravó los problemas. Se redactaron dos volúmenes en 1.000 ejemplares. Sin embargo, éstos no llegaron a darse a publicidad, puesto que por órdenes superiores fueron secuestrados y destruidos en 1945. Recién y conforme a los vientos que soplaban en los setenta, fueron publicados por Eudeba en 1974. (2)Sin embargo, como lo destaca Scalabrini Ortiz las conclusiones de aquel informe fueron terminantes y para defenderse ante el mismo, la CADE “se hizo justicialista”, comprendiendo súbitamente la gravedad del problema social argentino. “Se dice que ayudó a la elección presidencial de 1946. Se dicen muchas cosas... pero lo indudable es que el informe del coronel Rodríguez Conde no se dio a publicidad” (3)Félix Luna, que trata extensamente el tema, considera que será el lector quien “juzgará cuál es la verdadera fisonomía de Alvear, o si ella no representa ni al Quijote ni al hombre comprometido sino, simplemente a un político que cometió el error de mediatizar sus fines con recursos deleznables y peligrosos”, no beneficiándose personalmente con los sobornos que distribuyeron las empresas, pero aceptando dinero para afrontar los gastos de la campaña de 1937. (4)






Nuestra sociedad no pudo escapar al modelo de una dependencia recíproca entre Estado y gobiernos débiles y los sectores corporativos; el primero necesitaba el respaldo de los segundos, dueños de la capacidad de demanda y el poder de veto, por un lado y estos últimos necesitaban de los recursos materiales e institucionales que podían obtener del Estado: “En esencia redes de protección monopólicas con las que se descargaban difusamente los costos de aquellos compromisos sobre el resto de la sociedad, reproduciéndose un esquema de acumulación con bajo horizonte de crecimiento”, que se acentúo y consolidó en la década peronista y que no ha podido ser superado. En síntesis: la protección comercial y la asistencia financiera estatales al empresariado se volvieron crónicas, y el esquema creaba las condiciones para su autoperpetuación, con la consecuencia del escaso dinamismo económico. (5)Sin entrar a considerar su legalidad, que la Justicia está investigando, en estos tiempos se continúa con esas prácticas y a partir de prorrogas de concesiones petroleras, iniciadas en la provincia de Santa Cruz en 2007, con la “Pan American Energy”, contrato que diez años antes de vencer, se prorrogó hasta 2027. Posteriormente se efectuaron renovaciones en similares términos en Chubut.






Más publicidad tuvo la reciente prórroga, mediante decreto nacional 1851/2007, de fecha 05-12-07, de la concesión del Hipódromo de Palermo, que vencía en 2017, y fue renovada por 15 años, a partir de esa fecha.Por cierto que existen algunas diferencias. En 1930 se trataba de capitales extranjeros, que venían en búsqueda de la mayor ganancia y compraban las voluntades necesarias para ello. Hoy se trata en gran parte de la riqueza producto del trabajo de los argentinos, que por intermedio del laberíntico mundo de decretos de necesidad y urgencia, delegación de facultades legislativas, fideicomisos, subsidios y quién sabe cuántos más mecanismos que ignoramos, termina en manos de la nueva burguesía nacional, que no sólo resulta beneficiada por el gobierno sino que también parecería ser socia del mismo.






NOTAS:(1) HALPERÍN DONGHI, TULIO. LA REPÚBLICA IMPOSIBLE (1930-1945). ARIEL. BS. AS. 2004. PÁGS. 199/204.(2) EL INFORME RODRÍGUEZ CONDE. INFORME DE LA COMISIÓN INVESTIGADORA DE LOS SERVICIOS PÚBLICOS DE ELECTRICIDAD. EUDEBA. BS. AS. 1974. (664 PÁGS).(3) SCALABRINI ORTIZ, RAÚL. BASES PARA LA RECONSTRUCCIÓN NACIONAL. PLUS ULTRA. BS. AS. 1973. T.2. PÁGS.271/272. (4) LUNA, FÉLIX. ALVEAR. LIBROS ARGENTINOS S.A. BS. AS. 1958. PÁGS. 196/221.(5) PALERMO, VICENTE-NOVARO, MARCOS. POLÍTICA Y PODER EN EL GOBIERNO DE MENEM. NORMA. BS. AS.1996. PÁGS. 35/48.


B) LA RÉPLICA

"EL DIARIO" Año 13 Edición Nº 4037 Paraná - Entre Ríos - Argentina - Domingo, 24 de Febrero de 2008 -






El presidente Alvear

Por Enrique Pereira (*)






A veces, no pocas, circulan infamias que las repiten, las más de las veces, personas que no creen en ellas, salvo que sufran alteraciones importantes. Una de ellas, la clásica, es esa canallada antisemita de los “Protocolos de los Sabios de Sión”.






Otra, más o menos en el mismo andarivel ideológico, es la inventada participación del doctor Marcelo T. de Alvear en el negociado —que existió— de la Cade o Chade. Pero fueron los fascistas los que hicieron desaparecer los documentos, no los radicales.






COSA DE LOCOS. Ahora bien, si alguien quiere hacer un ensayo sesudo sobre la corrupción en la Argentina, el mero acto de elegirlo a Alvear como prototipo, es realmente, para denominarlo amablemente, una cosa de locos.Quien se moleste en repasar la vida pública y privada de Alvear sabe muy bien que siendo un “niño bien” de la más alta sociedad porteña, desde muy joven se arrojó de corazón y para siempre al servicio del pueblo, de la libertad, desde la trinchera de la Unión Cívica Radical. Que muchas veces, desde el 90, puso su vida en peligro, que fue siete veces heredero millonario y otras tantas gastó esas fortunas en la vida cívica, sosteniendo campañas con su dinero. ¿Eso lo hace un coimero?Es sabido que más de una vez sufragó de su peculio los gastos que demandaron recibir a una personalidad extranjera, cuando esos gastos superaron lo estipulado. Con un decreto bastaba, pero Don Marcelo no lo firmaba. Sacaba su billetera, no para comprar voluntades, sino para pagar deudas del Estado.




MALA PRENSA. Durante su gobierno, YPF —que era argentina y la comandaba Mosconi— construyó, para hacer hocicar a los actuales detentadores de YPF o sus imitadores, la Destilería de La Plata y absolutamente nadie dudó de la cristalina conducta de Alvear y de Mosconi.A Alvear le hicieron mala prensa los fascistas, los franquistas y los nazis.




Lo atacaban, rabiosos, algunos de sus viejos compañeros de “clase” por haberse casado con una artista, encima extranjera y sin antepasados “nobles”. Era la oveja popular de una casta que se creía superior y que, en alguna medida, era simplemente sirviente de las grandes empresas que lo odiaban, como lo odiaban a Don Hipólito Yrigoyen, que lo designó, mas de una vez, su sucesor.




UN HOMBRE DECENTE. Pescar cuatros chismes al voleo, rumores llevados irresponsablemente al libro, no desfigura la imagen decente, austera, de un millonario que por andar en política murió casi pobre. Hemos leído el aviso del remate de su casona de Mar del Plata. Hemos visto a Don Arturo Illia visitando, allá en 1964, la modesta casa de Don Torcuato en la que vivía, muy anciana, su viuda, Dona Regina Pacini, quien fue despreciada por esa sociedad hueca y antinacional.




Por esos 700 pseudo aristócratas que le enviaron un telegrama a Portugal “ordenándole” que no se casara con ella. ¡Atrevidos, indignos y discriminadores!Para los que no tienen la menor idea de los sacrificios de este gigantón terco, inteligente y a veces gritón, que nació y murió en el seno de un mismo Partido, que no giraba como un trompo en búsqueda del sol que más calienta, atacarlo no tendrá importancia.




Pero el que lo hace alevosamente es obvio que cumple un mandado que Dios sabrá de dónde le surge: el de tratar de derribar a seres ejemplares y paradigmáticos, pues son —paradojalmente— un mal ejemplo para el encumbramiento de los sinvergüenzas. Además, quien sostiene eso, sostiene a la vez que los dirigentes radicales entrerrianos de ese tiempo eran beneficiarios de esas inventadas coimas. ¿Quién? ¿Laurencena? ¿Mihura? ¿Garay? ¿Santander? ¿Miguel Parente? ¿El profesor César? ¿Roberto Lanús?...




Es sencillamente una locura que para describir las miles y miles de inmundicias de la bien llamada década infame en que se sembraron de mártires radicales asesinados en las campañas que Alvear conducía, por el hecho de ser radicales, se ensucie su digna vida. Es alevoso y es injusto.






(*) Afiliado Radical

domingo, 10 de febrero de 2008

RECONSTRUYENDO EL MARTIRIO DEL DR. ARÉDEZ, por Hipólito Solari Yrigoyen


DOCTOR LUIS ARÉDEZ

EL MARTIRIO DEL DR. LUIS ARÉDEZ, por el Dr Hipólito SOLARI YRIGOYEN




Recogiendo la iniciativa del intelectual entrerriano Enrique Pereira, Nuevos Derechos del Hombre ha iniciado una investigación sobre la desaparición del médico y político (UCR) Luís Arédez que había sido intendente hasta el golpe de Estado de 1976, de la localidad de Libertador San Martín, Jujuy, elegido por un frente electoral.

Arédez fue secuestrado por primera vez en la madrugada del mismo día del golpe de Estado, el 24 de marzo de 1976, por una patrulla militar que se trasladaba en una camioneta del Ingenio Ledesma, manejada por un empleado del mismo llamado Juan de la Cruz Kairuz, ex jugador de fútbol del club Atlanta. El Área represiva de la zona era la 323 cuyo jefe era el coronel Carlos Néstor Bulacio que había actuado en el Operativo Independencia que, entre muchas tropelías cometidas en la provincia de Tucumán, asesinó al destacado dirigente de la UCR, Angel Pisarello y destruyó con explosivos la sede del Comité de la Provincia que este presidía. Arédez estuvo desaparecido dos meses. Y luego, como preso legalizado, fue llevado primero a la cárcel de Villa Gorriti en San Salvador de Jujuy y después al penal de La Plata. El traslado de Arédez y de otros numerosos presos políticos, se hizo en un avión Hércules. Los hombres fueron alojados en La Plata y las mujeres en Villa Devoto. Cuando el médico fue liberado un año más tarde volvió a Libertador San Martín y reanudó el ejercicio de la medicina como pediatra en el Hospital Escolástico Zagada en la localidad de Fraile Pintado a 15 kms. de su residencia.

El viernes 13 de mayo de 1977 cuando Arédez regresaba en su auto de Fraile Pintado a su domicilio fue secuestrado nuevamente. Su vehículo apareció abandonado en el Jardín Botánico en Buenos Aires. Desde entonces permanece desaparecido. Según se ha sabido, junto con otros secuestrados de Libertador General San Martín y de Calilegua, que en su mayoría eran trabajadores de la empresa Ledesma, fueron trasladados al centro clandestino de Guerrero, uno de los dos que existieron en la provincia de Jujuy; el otro fue la Jefatura de Policía. La custodia del centro de Guerrero estaba a cargo del Ejército por la mañana, de la policía por la tarde y de la gendarmería por la noche. Ahí fue visto por el detenido Humberto Campos (legajo 2545 de la Conadep). El testigo dice que los secuestrados en Guerrero, como el Dr. Arédez, estaban en muy malas condiciones físicas ya que presentaban cuadros de gangrena en los ojos, manos y piernas y que varios de ellos deliraban. El Area represiva 323 que actuaba en Jujuy dependía del Comando del III Cuerpo de Ejército, a cargo del general Luciano Benjamín Menéndez. El interventor de la dictadura en la provincia de Jujuy era el general Fernando Urdapilleta.

Tras la desaparición, el Dr. Arturo Oñativia, que fuera ministro de Salud Pública en el gobierno de Arturo Illia, habría hecho infructuosas gestiones para conocer su paradero, lo mismo que el propio Illia y Ricardo Balbín, presidente del Comité Nacional de la UCR, quien conectó a la familia con un abogado, que le dictó por teléfono el texto del primer recurso de hábeas corpus que se presentó en Jujuy. Un año después de la desaparición del Dr. Arédez, en junio de 1977, se hizo otro procedimiento ilegal en el domicilio de la familia. Formó parte del grupo represor en esta ocasión el mismo Juan de la Cruz Kairuz que manejaba la camioneta del ingenio Ledesma en el primer secuestro. Los familiares del médico, han brindado testimonio de la participación de este sujeto.

Luís Ramón Arédez, nacido en el Ingenio La Corona de Tucumán el 21 de noviembre de 1929, era hijo de Luís Ramón Arédez y de Esperanza Eulalia Sagues, esta nacida en Barcelona, España. Se graduó de médico en la Universidad Nacional de Córdoba. Se casó en Villa La Trinidad, Tucumán, con Olga del Valle Márquez, odontóloga y profesora, fallecida en 2005. En Córdoba, en la localidad de Las Peñas comenzó su ejercicio profesional. Ahí nacieron sus dos primeras hijas Olga y Adriana y una tercera que falleció poco después. En 1958 fue contratado por el ingenio Ledesma, donde nace su tercer hijo Luís Ramón. Al año siguiente fue dejado cesante por la empresa, quien habría tenido en cuenta para hacerlo, la disconformidad con los altos costos de la lucha emprendida por el médico contra la excesiva mortalidad infantil que se producía durante las zafras. En señal de protesta los obreros pararon sus tareas y Arédez fue reintegrado a sus funciones. No obstante, concluida la zafra, cuando los trabajadores volvieron a sus lugares de origen, especialmente en Bolivia, fue despedido en forma definitiva. Presidía la empresa Ledesma en ese entonces el Dr. Carlos Pedro Blaquier, quien, como amigo del gral. Perón, voló en el charter que trajo al mismo a la Argentina, después de su exilio en España.

Después de su cesantía en Ledesma, Arédez fue designado director del hospital Salvador Maza en Tilcara, localidad donde nace su último hijo, al que en homenaje al Dr. Balbín le pusieron el nombre de Ricardo Ariel. Cuando fue elegido intendente en los comicios de 1973, Arédez amplio el ejido urbano de Libertador General San Martín, con lo que el ingenio Ledesma tuvo que pagar impuestos, aunque solo lo hizo en una ocasión. Su desaparición se está investigando (2008) en la causa “Arédez Luís Ramón s/ desaparición. Expediente No 159 Letra A”, del Juzgado Federal No. 2 de Jujuy.
HIPÓLITO SOLARI YRIGOYEN
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EL COMITÉ NACIONAL DE LA UNIÓN CÍVICA RADICAL RINDE HOMENAJE AL DR. ARÉDEZ
El Comité Nacional, cuando fuera encabezado por el correligionario Iglesias, rindió tributo al mártir radical Arédez en forma oficial
UCR recuerda al Intendente Arédez. En nota firmada por el presidente del Comité Nacional de la UCR, Roberto Iglesias, recuerda el caso de Luis Arédez.
Es uno de los casos más claros de los objetivos que se habían fijado los responsables del golpe militar de 1976 y de toda la represión desatada por el terrorismo del estado a partir de esa fecha.
Luis Arédez era el intendente radical de General San Martín, en la provincia de Jujuy, un pueblo más conocido por el nombre de Ledesma, porque allí se encontraba el ingenio de la familia Blaquier.
Este médico rural, que había sido director del Hospital de Tilcara en Jujuy, abandonó su vida tranquila y cómoda para dedicarse a la defensa de los trabajadores de la zafra y llevó adelante una decidida acción frente a los abusos de la empresa azucarera.
El mismo día del golpe militar fue detenido junto a otros trabajadores, estudiantes y profesionales, cuyas familias también fueron víctimas de amenazas y saqueos. Estuvo detenido y desde la cárcel seguía alentando las acciones de resistencia al régimen instaurado. Por poco tiempo recuperó su libertad, para ser finalmente secuestrado y desaparecido.Su esposa, Olga Márquez, sostuvo dignamente los ideales de Luis, participando de la fundación de las Madres de Plaza de Mayo junto a Azucena Villaflor, y reivindicando la memoria y las luchas por la libertad durante toda la dictadura y hasta el mismo día de su muerte, paradójicamente, afectada por la contaminación proveniente del mismo ingenio.
Para el Comité Nacional de la UCR se hace un deber recordar en este tiempo, a quien fuera un representante de nuestro partido y también un defensor acérrimo de las causas populares, víctima y desaparecido del golpe militar del que se cumplen 30 años.Vaya este homenaje en su memoria y de la lucha sostenida en beneficio de la libertad y de los derechos de las personas. http://64.233.169.104/search?q=cache:fpRi8IdsRgIJ:www.revistarenovacion.com.ar/debate/debate11.htm+ucr+luis+ar%C3%A9dez&hl=es&ct=clnk&cd=10&gl=ar&client=firefox-a

jueves, 31 de enero de 2008

ILLIA IMPEDIDO DE HABLAR EN CNEL SUAREZ, por Guillermo C. SOL

Este relato pretende rescatar una pequeña parte
de la Historia Política del Distrito de Coronel Suárez,
que se desarrollo en el Establecimiento «San Guillermo»propiedad de Hector Norman Sol, mi padre.

Momentos que tengo muy presentes y que marcaron mi ideario político y ciudadano.

Dr. ARTURO UMBERTO ILLIA
Presidente de la Nación Argentina 1963 – 1966


A pesar de todo, Arturo U. Illia, huésped de honor
en Coronel Suárez

A veces los pueblos, sin proponérselo, dan marco a situaciones que en el decurso del tiempo llegan a tener una dimensión histórica, en una magnitud que será mensurada según quien la analice y sitúe en su verdadero punto, de acuerdo al propio criterio. En ese contexto se puede ubicar a lo ocurrido hace cuatro décadas en un campo de Coronel Suárez, que tuvo como protagonista central a una personalidad política argentina, ejerciendo su mandato en la presidencia de la Nación y dando su ejemplo de verdadero demócrata y patriota,en forma tal que hoy, pese al tiempo transcurrido, puede constituirse en paradigma de los que aspiran a construir una República Argentina digna de ser vivida, superando los aspectos negativos que han afectado la grandeza nacional y condenado al sufrimiento a millones de habitantes. Estoy hablando de don Arturo Umberto Illia que, habiendo sido depuesto por un poder espurio, supo enfrentarlos con una dignidad propia de un demócrata señero. Solo por su temple y acrisoladas convicciones fue capaz de afrontar con grandeza y frente alta, el agravio de quienes ejercían el poder por la fuerza.

El episodio que voy a relatar, del que fui testigo, sucedió en un campo del distrito de Coronel Suárez, que describiré seguidamente para que el lector tenga un real cuadro de situación de acontecimientos propios de una historia lugareña, que exalta la figura de su protagonista y ha quedado grabada en el tiempo, con las variadas acotaciones que inspiran el Dr. Illia, conductor de la República en una época difícil y aciaga por los hechos que se fueron sucediendo durante las décadas posteriores.

Al lector

Necesito explicar el origen de este libro y digo libro, porque así se llama todo «conjunto de hojas manuscritas o impresas, encuadernadas, que forman un volumen ordenado para la lectura» Debo aclararlo por el profundo respeto que me despiertan aquellos grandes «escritores e historiadores» que tiene mi pueblo.

Mi sola intención es la de compartir mis vivencias de este hecho, que considero histórico y rendir mi humilde homenaje a este gran hombre de la vida política Argentina.

No quiero dejar de expresar mi profundo agradecimiento al Sr. Hector Dos Santos, quien es poseedor de una profunda vocación literaria y me estimuló para que plasme en papel, los recuerdos aún latentes de aquella experiencia.

Guillermo Claudio Sol
Coronel Suárez, 30 de Abril de 2005

Establecimiento «San Guillermo»

Estos campos formaron parte de las tierras concesionadas por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y otorgadas por ley de fecha 29 de Octubre de 1878 al Sr. Angel Plaza Montero, quien asume el compromiso de fundar un establecimiento, poblarlo con animales de producción e introducir familias europeas para su colonización. Tenia un plazo de dos años para efectivizar la compra y dar cumplimiento al contrato. Practicada la mensura, es Don Eduardo Casey quien se hace cargo de la concesión y quedan definitivamente escrituradas estas tierras a su
nombre en el año 1883.

En aquellas épocas y cuando Cnel. Suárez era Sauce Corto, se comienzan a vender tierras a los colonos, los precios de aquel entonces eran de $24 moneda corriente la hectárea y pagaderos en 4 anualidades, merced a esas facilidades muchas familias comenzaron a ser propietarias.

Transcurridos los años, ya superado holgadamente el 1900 y cuando los valores y las condiciones de venta eran otras, este establecimiento de aproximadamente 750 has, se llamaba «La Ernestina», era de la familia Cayssials, a quienes Héctor Norman Sol se lo compra en el año 1959 y lo llama «San Guillermo», en homenaje a Don Guillermo J. D. Cayssials, mi abuelo materno. El mismo se encuentra en el Cuartel IV del Partido de Coronel Suárez, a 40 km. aproximadamente de la ciudad cabecera de Distrito. En la actualidad se denomina «La Lonja» y son sus propietarios el Sr. Ricardo Ottino y familia, grandes amigos, Ricardo, Amelia, Gustavo, Eduardo y Marcelo.

Ya entrados en los años 60

Eran tiempos de dificultad y sinsabores, nada era fácil, el clima que golpeaba, se había transitado la dura sequía del 62. En el camino esperaba agazapado el granizo, que arteramente arrebataba en pocas horas el esfuerzo de muchos años. Pero se empezaba nuevamente siempre en esperanza, con garra y fe. Mucha siembra y mas siembra, lanares, que cuando se encerraban, el trabajo parecía interminable. El galpón, este bendito galpón de piedra blanca, de paredes de 0,50 cm., alto, con esas cabriadas donde algún búho se posaba y nos servía de divertimento.

Abarrotado de bolsas de cereal y lana, lugar prohibido pero atractivo para nosotros que éramos muchachitos. Sitio de grandes encuentros, fiestas de la Escuelita «La Uruguaya» y como el que hemos de abordar en este relato.

Para un acontecimiento como el que se produciría, se tenía que preparar todo y los encargados de realizar los trabajos eran los muchachos Aramburu y el vasquito Orlando, que al nombrarlo me viene a la memoria aquella frase que dijera Don Emir Mercader, de su amigo entrañable el Dr. Ricardo Balbin, «Los hermanos son los amigos que nos da la sangre y los amigos, son loshermanos que nos da la vida», nada mas ajustado a mis sentimientos; Ignacio, trabajador incansable y «Cito», capaz de sembrar noche y día en un tractor sin capota y en pleno invierno. Todo estaba listo, el momento se aproximaba.

La Peña 1º de Mayo

En el año 1940, un grupo de familiares y amigos deciden organizar una jornada de esparcimiento y cacería (perdices, liebres, etc). Se transportaban en carro y el punto de encuentro era el puente Canesa, a pocos kilómetros de la ciudad de Bahía Blanca. Pasaron veinticinco años y Pedro Frías, hijo y nieto de los precursores, se encuentra con su gran amigo de la «colimba», Héctor N. Sol y es precisamente en ese momento que acuerdan que el próximo encuentro sería en el Estab. «San Guillermo». Desde ese primer día han transcurrido ya, 40 años de ininterrumpidasjornadas de camaradería, culto a la amistad y al hombre de trabajo, dado que fue fundada en esa fecha, especialmente para ello.

«30 de abril de 1967»
El día que marcó mi militancia y mi inclinación democrática

«El 30 de abril de 1967 el depuesto presidente de la República Dr. Arturo Umberto Illia había viajado a Coronel Suárez a los efectos de presidir un acto público - que no fue permitido y que se realizó en el campo San Guillermo -, bajo el auspicio del Sr. Héctor Sol», decía una nota periodística del diario El Imparcial de Cnel. Suárez, en su suplemento del año 1983.

Llegó el día

Afloran mis recuerdos, todo transcurría normalmente en el Establecimiento «San Guillermo».

Llegaron los muchachos de la Peña 1º de Mayo y como en años anteriores se instalaron para pasar Domingo y Lunes 1º en el campo. La Peña se encuentra integrada por numerosos adláteres de Pedro y Miguel Frias, amigos entrañables de Héctor Sol.

Ejercía la máxima autoridad comunal en el Distrito de Coronel Suárez, el Dr. Marco Aurelio Marcalain, excelente persona, de profundas convicciones, hijo de Don Eusebio Marcalain, quien fuera Intendente Municipal, de brillante actuación y Presidente del Honorable Concejo Deliberante durante los años 1923 y 1924, e integrante de ese H. Cuerpo en años anteriores.

El Dr. Marco A. Marcalain, dado que las ordenes emanadas de las autoridades provinciales eran prohibir el acto, a pedido de la dirigencia local del Radicalismo, se interesó en el tema y llevó adelante las gestiones necesarias para que se permita la concreción de dicha reunión, logrando que se autorice su realización en la zona rural.

No obstante ello, cambios de directivas de último momento de las autoridades provinciales, originaron los acontecimientos que nos convocan. Y debo rescatar entre los hechos anecdóticos de ese momento, que era tal la ofuscación del Dr. Marcalain por lo sucedido, que presentó la renuncia a su cargo, la que no fue aceptada.

Era la tercera vez que nos visitaban y al llegar se encontraron con la novedad que el día Domingo 30 se realizaría una importante reunión en el establecimiento «San Guillermo»; venía nada más y nada menos, que el Presidente Constitucional de los argentinos, el Dr. Arturo Umberto Illia, quien lo seguía siendo a pesar del artero golpe de estado.

Este gran político y médico argentino, fue elegido en 1963 Presidente de la República como candidato de la Unión Cívica Radical del Pueblo. Fue depuesto por los «Salteadores Nocturnos» como los denominaba el Dr.Illia. Estaba acompañado por dirigentes del Comité de la Provincia de Bs. Aires, de Coronel Suárez y correligionarios de la provincia y principalmente de la sexta sección electoral.-

Todo era distinto, importante actividad desde temprano, los muchachos del campo, los vascos Orlando, Ignacio y «Cito» Aramburu, Pedro, Juan y alguno mas que no recuerdo el nombre, trabajando en todo lo atinente a los asados, el despliegue de mesas y sillas, frente al galpón de piedra, hoy aún existente y testigo mudo de esa parte importante de la historia política de nuestra zona.

Tengo recuerdos vagos de las instancias preliminares, la llegada de la comitiva, las presentaciones, el almuerzo, los discursos y las fotos.

Los acontecimientos siguientes están grabados en mi retina, son imágenes que se repiten y los sonidos del carro de asalto del Ejército, verde sin ventanas ni puerta, su llegada, el descenso de la tropa, las ordenes y los gritos, resuenan en mi memoria.

Era tiempo de preparar la semilla de trigo y como muchachito inquieto, estaba encaramado al carro de bolsas que se encontraba lindero a la maquina «limpiadora» como la denominábamos en el campo.

Desde el lugar tenía una vista única. Todo estaba ocurriendo a escasos 30 o 40 metros. No bien se detuvo el colectivo, los soldados descendían, fuertemente pertrechadados, se arrojaban cuerpo a tierra respondiendo a las órdenes del superior, era un hombre joven, delgado y con gorra militar, (se encontraba tambien el comisario Juan Carlos Jofré, según relatos periodísticos de la época). Otros saltaban el alambrado y se parapetaban debajo de los tamariscos y colocaban una ametralladora con trípode y cinta.

Luego todo era intriga, conversaciones de los muchachos que trabajaban en la limpieza del trigo y expectativa.


Detrás del galpón, todo era distinto. Mas de cuatrocientas personas sorprendidas por los acontecimientos. Rápidamente se organizo la evacuación del Dr. Illia. Se preparó un vehículo, lo manejaba el «vasco» Ignacio Aramburu, lo subieron al Doctor Illia. Tomaron rumbo oeste. El camino era vecinal e interno, no lo conocía nadie, mas allá de la familia, la salida era segura, no los podrían detener. Estaba asegurada la fuga. ¿Era la fuga? ¡No!!!!.

Ese gran Hombre, el Dr. Arturo Umberto Illia, lo interpela al vasco y le pregunta:
- ¿A donde vamos hijo?
- Doctor, quédese tranquilo, por este camino lo llevo donde usted quiera.-
- No, hijo pare!!!
- No Doctor, quédese tranquilo, no hay problema!!
- No, hijo, vuelva QUE NOSOTROS NO HEMOS HECHO NADA!!!

Cuando retornan, no habiendo alcanzado a salir del parque del campo, y ante el asombro de los presentes el Doctor Arturo U. Illia les indica que se debe afrontar la situación. Así, una comitiva encabezada por el propio Dr. Illia se dirige al encuentro de las fuerzas policiales y del Ejército, quienes lo esperaban junto al guardaganado y tranqueras, emplazadas en el cerco perimetral del casco.

Al acercarse el vehículo que transportaba a las autoridades al lugar, es cuando un agente de la comisaria local, el cabo Olivera, cierra el paso del mismo. Descendiendo el Dr. Illia, al que le apunta con el arma reglamentaria y éste le responde: «que se hallaba ante el Presidente constitucional de la Nación» y lo exhorta:

• - «Guarde ese arma, agente, no ve que si se le escapa un tiro puede herir a alguien».
•
El cabo se excusó y enseguida se hizo presente el comisario Jofre, quien le hizo saber las órdenes recibidas y que debía concurrir a la comisaría.

A partir de allí, todo transcurre rápidamente. La comitiva se dirige a la Comisaria de Cnel. Suárez, en ella los aguarda el subjefe de Policía de la Provincia, Tte. Gral. Gregorio Soria, quien había dispuesto prohibir el acto, incluso en el campo aludido.

Realizadas las diligencias del caso, se le permitió al Dr. Illia retirarse libremente.

En horas de la noche, un grupo de correligionarios, acompañados por algunos vecinos que deseaban desagraviar al Presidente depuesto, le ofrecieron una cena, la cual se llevó a cabo en el Club Del Progreso de Coronel Suárez, a la que concurrieron el Dr. Aristóbulo Illia, hermano del ex Presidente, autoridades partidarias y vecinos de la localidad y zona.

El Dr. Arturo U. Illia, el Dr. Raúl Alfonsín y otras autoridades viajaban hacia Buenos Aires.

D. Aristóbulo Illia, D. Lino Zilio, D. Alberto A. Durand, D. Arnaldo Maisonnave, entre otros

Hoy, a 38 años de aquel día, habiendo transitado caminos de dificultad y oscurantismo, inmersos en esta continuidad democátrica de 22 años ininterrumpidos, que supimos conseguir de la mano del centenario Partido Radical. Con un pueblo consustanciado con el espíritu democrático y libertario que nuestros próceres nos han sabido transmitir. Me tomo el atrevimiento de pensar
en voz alta entendiendo que la mejor manera de desagraviar su memoria es «no olvidando su lucha y su mensaje, transmitiendo a través de su ejemplo de vida».
«Algún día llegará cantando
la columna de los fuerte de alma,
de los leales a la Libertad,
y entonces, no importa quién lleve el palo,
lo que importa es la Bandera».
Ricardo Balbín


Algunas características del Dr. Arturo U. Illia y de su gobierno
El Dr. ARTURO UMBERTO ILLIA nació en Pergamino, Prov. de Buenos Aires. Abandonó la profesión médica por la política. Fue Senador provincial (1936), vicepresidente del Senado (1938) y diputado nacional (1948), fue elegido en 1963 presidente de la República como candidato de la Unión Cívica Radical del Pueblo. Murió en 1983 en Buenos Aires. En enero de 1982 Illia recibió el premio internacional Mahatma Gandhi por los servicios prestados
para la humanización del poder.
Al día siguiente de su vil derrocamiento, Illia convocó al Escribano Mayor de Gobierno
con el fin de hacer una pública manifestación de sus bienes. El 12 de octubre de 1963, cuando
asumió la primera magistratura de la República, poseía una propiedad en Cruz del Eje obsequiada
con el aporte de 4000 vecinos que habían contribuido individualmente con un peso moneda nacional, sus útiles de consultorio, un automóvil, y un depósito bancario de 300.000 pesos, mientras que a la fecha de su destitución, seguía teniendo la casa, pero había perdido elautomóvil y el saldo del banco. Por otra parte, durante los 32 meses de gobierno, dispuso de 80 millones de pesos anuales para gastos reservados, sobre los cuales no estaba obligado a rendir cuentas. De los 240 millones durante los años 1964, 1965 y 1966, sólo utilizó 20 millones, entre otras cosas para la presentación en Europa de una obra de teatro de Ricardo Rojas, y procedió a reintegrar los 220 millones restantes a la Tesorería General de la Nación.

Haciendo un poco de Historia

En la elección del 7 de julio de 1963 la fórmula Arturo Umberto Illia – Carlos Humberto Perette se impuso con el 25,15% de los votos. La Unión Cívica Radical del Pueblo, el radicalismo tradicional, restauraba la democracia habiendo ganado en los distritos de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Chubut, Entre Ríos, Formosa, La Rioja, Misiones, Río Negro, Santa Cruz, Santa Fe y Santiago del Estero. La UCRI se impuso en Corrientes, Jujuy, La Pampa y Tucumán.

El partido Conservador en el Chaco, el Demócrata en Mendoza, el Movimiento Popular Neuquino en Neuquén, el Movimiento Federal Democrático en Salta, la UCR Bloquista en San Juan y el Demócrata Liberal en San Luis.

El ciudadano Arturo Umberto Illia recibió el 12 de octubre el bastón y la banda presidencial en traje de calle; era la primera vez que esto ocurría en nuestro país.

Su elenco ministerial fue totalmente radical; algunos de sus integrantes eran destacadísimos conocedores de la función que les tocaba cumplir: Juan Palmero en Interior, Eugenio Blanco en Economía, Miguel Ángel Zavala Ortiz en Relaciones Exteriores y Carlos Alconada Aramburu en Justicia y Educación.

Los tres comandantes en jefe continuaron en sus cargos: el general Juan Carlos Onganía en Ejército, el almirante Benigno Varela en Marina y el brigadier Conrado Armanini en Aeronáutica.

El ministro de Defensa era Leopoldo Suárez.

Arturo Illia tenía su equipo de trabajo en el gabinete nacional y un grupo de asesores, dentro de los cuales el mayor peso lo tuvo Germán López, además de Antonio Tróccoli. Illia era un médico de Córdoba, de Cruz del Eje. Su figura noble y austera acreditaba virtudes cívicas sin dobleces y prestigio moral sin claudicaciones. Pertenecía a la línea Córdoba de los radicales de la Intransigencia Nacional, cuyo numen inspirador había sido Amadeo Sabattini.

El Presidente, en su mensaje inaugural, expresó
«Iniciamos hoy, con el juramento que acabamos de prestar, una nueva etapa en la ya larga lucha por afianzar definitivamente en la Argentina los principios de la democracia y de la libertad (...); la democracia que la Constitución ha escogido como forma de vida nacional y que resulta maravillosamente enunciada en su Preámbulo y en la Declaración de Derechos, Libertades y Garantías, está muy lejos de haberla realizado
a satisfacción (...). La democracia argentina necesita perfeccionamiento; pero que quede bien establecido: perfeccionamiento no es sustitución totalitaria (...). El concepto social de la democracia no es nuevo, ni es sólo nuestro, se nutre en la filosofía social contemporánea. Esta es la hora de la reparación nacional a la que todos tenemos algo que aportar. Esta es la hora de la gran revolución democrática. Esta es la hora de las grandes responsabilidades. Esta es la hora de los grandes renunciamientos en aras
del bienestar de la comunidad; quien así no lo entienda está lesionando al país y se está frustrando a sí mismo (...). Todas las fuerzas políticas participan desde hoy, en mayor o menor medida (...) en el gobierno de la cosa pública (...). En este proceso de recuperación y transformación social argentina, el Poder Ejecutivo cumplirá su parte».

Las elecciones de legisladores le dieron al gobierno una ajustada mayoría en el Senado. En diputados logró 71 escaños, constituyendo la primera minoría. La UCRI, con 41 diputados, UDELPA, 14, la Democracia Progresista 13, la Democracia Cristiana 7, el Socialismo Argentino 6 y el Democrático 5. Los partidos de Centro, en total, obtuvieron 12 y los partidos provinciales, 10.

Esta diversidad de partidos era el resultado del sistema proporcional que se había aplicado en el acto electoral.
En política interior el país vivió, durante los tres años del gobierno de Illia, sin mayores sobresaltos, sin estado de sitio, sin intervenciones federales, sin plan Conintes, el clima del país fue de honestidad administrativa y todo se desarrolló en un ambiente de seguridad y confianza. Las relaciones con la Iglesia Católica se desenvolvieron en un marco cordial, continuando con las conversaciones iniciadas durante el gobierno de Frondizi, tendientes a abandonar el viejo régimen legalista del Patronato, establecido en la Constitución Nacional.

En política internacional se produjeron varios desencuentros con Chile, hasta que el 6 de noviembre los cancilleres de los dos países, Zavala Ortiz y Gabriel Valdez suscribieron una declaración conjunta e iniciaron conversaciones con miras a lograr los entendimientos necesarios. Sobre la soberanía de las Malvinas, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 2.065 en diciembre de 1965, por la cual la Argentina podía dialogar por primera vez con el gobierno británico a fin de alcanzar una solución en la cuestión.

El programa de gobierno de la Unión Cívica Radical del Pueblo en sus cuatro puntos principales,
de tradición liberal y de grandes principios, marcaría las pautas por donde transcurriría el
tiempo del Ejecutivo de Illia:
1. Lograr el desarrollo del país construyendo una sociedad mejor
2. El subdesarrollo puede ser superado en base de una política de inversión adecuada
como resultado de la capacidad de ahorro interno y de una reorganización de la vida pública nacional.
3. El Estado Nacional debe conducir el desenvolvimiento de la evolución económica
caracterizada con una mínima intervención pública y asegurar la vida democrática y
sus instituciones.
4. Espera de los ciudadanos la mayor comprensión para acabar los conflictos sociales que
se presentarían para la consolidación del bien común.
En política económica el Ejecutivo Nacional a través de su ministro Eugenio Blanco, el Secretario
Técnico del Consejo Nacional de Desarrollo (CONADE) Roque Carranza, Bernardo Grinspun su
Secretario Ejecutivo y Alfredo Concepción, llevaba adelante la conducción económica del país.
Se caracterizaron en dar un vigoroso impulso inicial a las actividades productivas y reactivar la
industria. El costo de vida aumentó el 38,5% en 1962; el 24% en 1963; el 22% en 1964; el
28,6% en 1965 y descendió abruptamente al 6,2% en 1966.
El crecimiento de la producción industrial fue del 18,7% en 1964 y del 13,8% en 1965.
El aumento del producto bruto alcanzó índices acostumbrados para la economía argentina, con
un índice negativo del 2,4% en 1963 pero lográndose un incremento del 10,3% en 1964 y del
9,1% en 1965. La balanza comercial logró un récord favorable en 1963 y continuó hasta los primeros meses de 1966.
Eugenio Blanco murió sorpresivamente, en su reemplazo asumió Juan Carlos Pugliese.
El 15 de noviembre se anunció la anulación de los contratos petroleros suscritos por YPF con trece compañías extranjeras desde el 1 de mayo de 1958. Los Estados Unidos reaccionaron enviando a un delegado especial del presidente John F. Kennedy, Averell Harriman. Illia explicó durante dos días la razón de la medida y el propio Kennedy se expresó ante los periodistas
aclarando que «es un acto de soberanía económica ejercida por el gobierno argentino y si éste
reembolsa la justa inversión el asunto está terminado».
Alsogaray, en una carta pública dirigida a Illia en 1965, le advertía que la política adoptada sobre el petróleo redundaría en una actitud negativa con los organismos internacionales y los grandes capitales. Comenzaría una campaña ideológica utilizando en este gigantesco plan todos los medios para ir formando opinión negativa respecto al gobierno radical; en ella fueron los principales protagonistas sectores de las Fuerzas Armadas, fundamentalmente del Ejército e importantes
grupos del sindicalismo argentino.

El 4 de diciembre, José Alonso, secretario general de la CGT, entrevistó al primer magistrado, entregándole un petitorio de quince puntos; entre ellos: ajuste de sueldos y salarios de acuerdo con el costo de vida; reactivación económica; ruptura con el Fondo Monetario Internacional; participación activa de los trabajadores en la administración de las empresas estatales y la eliminación de la desocupación y el desempleo. El día 5 se declaró la primera huelga general; su desarrollo fue ordenado, sin desbordes.
El 21 de mayo de 1964, unas ochocientas fábricas del Gran Buenos Aires fueron ocupadas, posteriormente se realizaron otros seis paros llegando a tener la CGT bajo su control, 11.000 establecimientos en todo el país. La Unión Industrial Argentina, a pesar de que los paros se realizaron sobre todo en la industria, hizo pública su opinión diciendo que las relaciones con sus trabajadores nunca habían sido mejores que en ese momento.

La ley de medicamentos 16.463 fue sancionada el 23 de julio de 1964 y se refería a contratos de drogas y productos utilizados en medicina humana. Por esta ley se creaba el Instituto de Farmacología y Normalización de drogas y medicamentos. La otra ley sobre el tema, la de Abastecimiento de drogas y productos utilizados en medicina humana, 16.462, pese a tener un número menor, fue promulgada el 4 de agosto.
Ambos proyectos fueron fuertemente criticados por las Cámaras farmacéuticas y diferentes laboratorios. Así como hubo presiones en contra, también se contó con apoyos de colegios médicos y de agrupaciones de farmacéuticos.
Eleccion de legisladores

El 20 de noviembre de 1964 el Gobierno Nacional convocó a elecciones para la renovación parcial de la Cámara de Diputados, fijándose el 14 de marzo de 1965 en los distritos que hubiera lugar y aplicándose el sistema de representación proporcional D´Hont. Si bien algunas provincias desde el 21 de febrero llevaron a cabo el acto comicial, los resultados finales evidenciaban la mayoría de los votos en dos partidos: la Unión Cívica Radical del Pueblo y la Unión Popular (peronista).
En el clima cada vez más enrarecido de un proceso revolucionario en marcha, muy sutilmente manejado, se produjeron dos hechos de gran repercusión. Entre el 8 y el 12 de octubre de 1965, se realizó el VII Congreso de Estudiantes de la Federación Universitaria Argentina (FUA), en Buenos Aires. En el Congreso, a los pedidos específicamente universitarios, se agregó a causa de la situación nacional, el apoyo a los sectores populares en su lucha por mejorar sus condiciones de vida, proponiéndose la nacionalización de la industria, la banca y el comercio, y romper inmediatamente con organismos financieros imperialistas, impulsando la Reforma Agraria; también se pedía la solidaridad con los pueblos que luchaban por la liberación nacional, comprometiéndose a actuar en forma efectiva.El otro acontecimiento, aconteció con la llegada de María Estela Martínez de Perón, acompañada por las 62 Organizaciones de Pie junto a Perón, encabezadas por el sindicalista José Alonso, por el ferroviario Lorenzo Pepe y el representante de Sanidad, Amado Olmos. El objetivo principal era terminar con el «Lobo» Augusto Vandor, metalúrgico, que hacía oídos sordos a las órdenes desde Puerta de Hierro, en Madrid. Vandor tenía buenas relaciones con los militares azules y los desarrollistas y no era ajeno a la preparación de un golpe sindical militar. Vandor fue expulsado de la CGT. Años más tarde, en 1969, este neoperonista sería asesinado.

El 23 de noviembre renunció como comandante en jefe del Ejército Juan Carlos Onganía. En el primer momento se creyó que la renuncia era una victoria del gobierno, pero , por el contrario, desde entonces empezó la cuenta regresiva de un golpe de Estado. El hombre más identificado con Onganía, el general Pascual A. Pistarini, lo reemplazó.

El 1 de mayo de 1966 en la apertura del año legislativo la sesión logró sólo un quórum ajustado. El bloque peronista no concurrió.
El domingo 29 de mayo el general Pascual A. Pistarini, con motivo del Día del Ejército, en una acto que contaba con la presencia del presidente Illia, expresó: «En un Estado cualquiera no existe libertad cuando no se proporcionan a los hombres las posibilidades mínimas de lograr un destino trascendente, sea porque la ineficacia no provee los instrumentos y las oportunidades necesarias, sea porque la ausencia de autoridad haya abierto el camino de la desintegración (...); no son los hombres ni los intereses de partidos o fracciones los que señalan el rumbo a la
institución que la República armó como garantía de su existencia».

Además del vacío de poder a que hacía mención el discurso, la institución militar se consideraba a sí misma, en base a la Doctrina de la Seguridad Nacional, como última garantía de orden y por encima de la potestad de la política.

El golpe del 28 de Junio

Se realizaron reuniones de los Altos Mandos. El golpe estaba en marcha. El 27 de junio fue relevado y arrestado el comandante del II cuerpo de Ejército, general Carlos A. Caro, contrario al golpe y por la noche se le informó al presidente del desconocimiento de su autoridad, ordenándole abandonar la Casa de Gobierno.
Como Arturo U. Illia se negó a dejar el cargo para que había sido elegido, al día siguiente a las 5:30 de la mañana, el general, el general Julio Alsogaray, acompañado por tres oficiales, se apersonó al Presidente y le exigió salir del despacho presidencial; ante la negativa, otra delegación militar acompañada por efectivos del Cuerpo de Guardia de Infantería de la Policía Federal desalojó al Presidente y a algunos colaboradores de la Casa Rosada.

El día 29 a las 8:55 las Fuerzas Armadas emitieron una proclama: el Manifiesto de la Revolución Argentina. La «Junta Revolucionaria» estaba formada por Pascual A. Pistarini (en representación del Ejército), almirante Benigno Varela (de la Armada) y Teodoro Álvarez (de la Aeronáutica).
Destituyeron al Presidente y al Vice, a los gobernadores y vices, disolvieron el Congreso Nacional y las legislaturas provinciales y separaron de sus cargos a los miembros de la Corte Suprema y al Procurador General.

Disueltos los partidos políticos, estableció la vigencia del Acta de la Revolución Argentina por encima de la Constitución Nacional.

El 29 de junio asumió la Primera Magistratura el general Juan Carlos Onganía, con él se inició un gobierno autoritario y centralizado. Ningún presidente anterior llegó a tener un poder tan amplio como el que él ejerció. No hubo reacción popular. La Universidad se mostró contraria a la ruptura constitucional y sufrió las consecuencias: la sangrienta Noche de los bastones largos. El poder empresarial esperaba mejores expectativas económicas, los sindicatos procuraron reforzar su poder y la Iglesia, no tenía una posición unánime.


Illia declaró que éste pasa sus días a la cabecera de la cama de su esposa, gravemente enferma de cáncer y que no ve casi a nadie. Ni siquiera los más encarnizados enemigos de Illia pusieron nunca en duda su honestidad personal...»
Tapa de la revista «ASÍ» del 15 de septiembre de 1966
Guillermo Claudio Sol
D.N.I.: 12.866.860

Bibliografía consultada
- «Album de Pueblos, Estancias y Colonias de Cura-Malal» de Eliseo Albornoz (Hijo).
Edición 1925.
- «120 Años en la Historia de Coronel Suárez» de Don Héctor Dos Santos.
- «Ricardo Balbín y su tiempo», de Raúl Balbín. Edición 2004.
Diarios:
- Nuevo Día de Cnel. Suárez.
- El Imparcial de Cnel. Suárez.
- La Voz del Interior de Córdoba.
- Clarín de Buenos Aires.
- La Nación de Buenos Aires.